Marruecos finaliza la fase de Grupos en segundo lugar tras vencer con apuros a Haití (4-2). Tenía que mejorar el resultado de Brasil o golear y no pasó. Se encontraron con que los haitianos ya estaban eliminados y jugaron a pecho descubierto. La selección marroquí salió dormida, con la sensación de que iba a ser un paseo y pronto tuvo que remar contracorriente.
Placide empezó su recital sacándole un buen pie a El Khannouss y una buena jugada por derecha de Duverne la remató Joseph en semifallo con el tacón, pero con la suerte de que Bono la metió a gol con su propio cuerpo (10’). De inmediato subieron el ritmo los Leones del Atlas, que hicieron intervenir varias veces a Placide. A Saibari se le fue un tiro a las nubes, igual que a Brahim. Ambos en posición inmejorable.
Tras la pausa de hidratación Placide le ganó un mano a mano a Hakimi, pero poco después se rehízo el defensa del PSG. Empujó en boca de gol un rechace de Placide (38’). Respondió poco después Isidor con un latigazo desde la frontal directo a la escuadra (38’). Y antes del descanso lo igualó Saibari con un chut ajustado a pase de Hakimi, que llegó a línea de fondo.
Tras el descanso Haití bajó su nivel y se tuvo que limitar a intentar defender el resultado. Gracias las manoplas de Placide lo aguantó hasta el 78’, momento en el que Rahimi controló tras córner en el segundo palo y la puso en la escuadra con ayuda de Adu. Redondeó el triunfo Yassine tras error imperdonable de Nazon. Y antes del pitido final Bono sacó una mano cambiada que puede ser la parada del Mundial.