En realidad lo ha venido platicando desde hace un lustro: Merle Uribe disfruta contar lo que vivió con Maradona. Y disfruta llamarlo: el mejor amante que he tenido. Ahora que México es anfitrión otra vez, la vedette aparece nuevamente para revelar más detalles de aquella fugaz relación en la que el astro argentino aprovechaba los días de descanso para irse con ella a un hotel cuyo nombre Merle Uribe no recuerda. Te recomendamos: Poncho de Nigris enfrenta a sus odiadores por la compra del pato Merlín: “Si tengo dinero, en qué les afecta” Amores de Merle Uribe Merle Uribe comenzó su carrera en el cine con Juan Gabriel en la película “En esta primavera”, donde interpretó a una de las coristas del cantante.
Para entonces, fines de los 70, ya tenía un prestigio como bailarina de centros nocturnos. Con el impulso que le dio el cine, Merle se convirtió en una estrella de los palenques, en los que estuvo de gira durante 12 años. Al mismo tiempo, se convirtió en ícono del cine de ficheras, jugando siempre el rol de villana que aprovecha su sensualidad para conquistar hombres. En “Picardía Mexicana 2" tuvo un momento particularmente importante al encontrarse con Vicente Fernández.
Su química en pantalla se convirtió en un tórrido romance del cual Merle Uribe tiene gratos recuerdos. “Vicente siempre fue honesto conmigo. Me dijo que estaba casada y amaba a su esposa. Nunca hubo una promesa de nada”, dijo en el programa “El minuto que cambió mi destino”. Cinco años después fue cuando se encontró con Diego Armando Maradona.
Merle asegura que el futbolista procuraba pasar desapercibido y que un día le tocó la pierna y le dijo: ven. “Y fui. Subimos al cuarto... y la verdad es que fue un gran amante”. La trágica relación de Merle con un futbolista Maradona, sin embargo, no fue el único juugador con el que tuvo aventuras románticas: también mantuvo relaciones con el capitán Furia, Alfredo Tena, y con Héctor Miguel Zelada, el legendario portero argentino del América en los años 80. Se casó luego con Héctor Tapia, jugador de los Coyotes del Neza con quien tuvo una amarga experiencia. “Era un hombre golpeador”, dice contundente al recordar que vivió no solamente violencia física, sino una herida de bala.
Merle Uribe es ahora una activista que lucha por los derechos de los animales y suele aprovechar sus apariciones en medios de comunicación para contar su historia de vida.