Sudáfrica hizo historia y estará en dieciseisavos de final, superando la fase de grupos de un Mundial por primera vez en su cuarta participación, tras derrotar a una gris Corea del Sur gracias a un único gol de Thapelo Maseko. Los Bafana Bafana, como segundos de grupo, se enfrentarán a Canadá mientras que el combinado asiático, al que le valía el empate, acaba tercero con 3 puntos y tendrá que esperar a ver cómo acaban todos los grupos para saber si pasa a la siguiente ronda. Corea del Sur avisó nada más empezar con una clara ocasión de Min-Jae y un remate desviado de Kang-in Lee pero su dominio y mayor ambición inicial se fueron diluyendo en favor de Sudáfrica, que fue estirando líneas y montando rápidos y peligrosos contraataques. Solo le faltó algo de precisión a los de Hugo Broos, con las ideas más claras, para concretar sus constantes acercamientos al área rival, como en una doble oportunidad, de Mbatha y Magkopa cuando se cumplía la primera media hora de juego.
Al combinado asiático ya le valía el empate y casi ni inquietó la portería rival en el resto del primer tiempo. Con Son pero sin mejoría Con un triple cambio y Heung-min Son ya en el campo tras su floja primera parte, Corea del Sur no mejoró en exceso tras el descanso. Sudáfrica las siguió teniendo a la contra, con la velocidad de Maseko como arma más peligrosa. Y precisamente el delantero del AEL Limassol fue el encargado de adelantar a los Bafana Bafana con un gran control y un mejor remate ajustado a la base del palo tras recibir dentro del área un pase de Moremi (63').
Obligada a reaccionar, Corea del Sur puso una marcha más pero pese a tener casi media hora por delante para tratar de buscar un gol que le habría permitido recuperar la segunda plaza, siguió muy plana y pecó también de precipitación para doblegar a Sudáfrica, que resistió bien encerrada atrás sin excesivos apuros y acabó consiguiendo un triunfo que ya es histórico.