Cesc Fàbregas vuelve a poner sus ojos en el Espanyol

Cesc Fàbregas vuelve a poner sus ojos en el Espanyol

El futuro de Omar El Hilali (22 años) es uno de los grandes melones por abrir de la dirección deportiva del RCD Espanyol. En principio, el polivalente zaguero tiene contrato “hasta el 30 de junio de 2027 más otra temporada opcional”, especifica el comunicado con el que el club perico anunció su renovación en 2023. Sin embargo, el propio jugador se encargó de asegurar, en una entrevista concedida a ‘L’Esportiu’, que “tengo contrato hasta 2027. Queda claro y no hay debate”, zanjó.

O lo que es lo mismo: Omar, con una cláusula de rescisión de 30 millones de euros, afronta la próxima temporada como la última de su contrato. Algo que no interesa ni a su entorno profesional ni al Espanyol, ante la posibilidad de perder a uno de sus mayores activos a coste cero en un año. Es por ello que las dos partes coinciden en la idea de que Omar debe renovar o buscar una salida este mismo verano. Y mientras Monchi aborda el tema de las ampliaciones de contrato (recientemente dijo al respecto que están “dibujando el escenario global y a partir de ahí empezaremos a tomar decisiones”), vuelven viejos intereses por El Hilali.

Según pudo saber Mundo Deportivo, ha habido contactos del Como italiano para conocer la situación del ‘23’ blanquiazul, sin propuesta oficial por el momento. El pasado verano, los de Cesc Fàbregas ya realizaron una oferta de 14 millones de euros por Omar, también pretendido entonces por Nottingham Forest, Everton y Wolves. Ahora, el Como ha renovado su interés después de erigirse en la gran revelación de la recién finalizada Serie A. Los ‘biancoblù’, ascendidos a la máxima categoría del fútbol italiano en 2024, terminaron cuartos con 71 puntos y disputarán la Champions League por primera vez en su historia.

Un reclamo añadido para un club que ya se ha convertido en uno de los destinos más atractivos de Europa. Omar sería un complemento perfecto para que el Como afrontara las tres competiciones, sobre todo teniendo en cuenta su polivalencia y la variabilidad táctica de un Cesc que suele alternar líneas de cuatro y cinco atrás.