OpenAI prepara el lanzamiento de su rumoreada nueva versión ChatGPT 5.6. Se lleva hablando de ella desde hace semanas, pero la mala noticia es que no tendrás la oportunidad de probarla pronto. La compañía estaría preparando su lanzamiento con un acceso limitado para que solo esté disponible en casos muy concretos. Las decisiones que está tomando OpenAI cada vez parecen más condicionadas por el Gobierno norteamericano.
No es algo bueno para los usuarios, pero la situación con la entidad es obvio que ha cambiado de manera significativa en los últimos meses. El último afectado es ChatGPT 5.6, que después de una carrera de lanzamientos acelerada se va a retrasar. El acceso inicial será limitado Según la información que ha publicado The Information, en el momento en el que ChatGPT 5.6 esté listo para su lanzamiento, solo llegará a usuarios determinados. Serán, más exactamente, grupos que estén aprobados por parte del gobierno federal de Estados Unidos.
Desde OpenAI lo habrían definido como una primera fase de preview en la que probarán su nuevo modelo con estos usuarios autorizados antes de lanzarlo de forma global. En teoría, el lanzamiento general de ChatGPT 5.6 no debería tardar demasiado en llegar, puesto que se menciona que se producirá “un par de semanas después”. No obstante, todavía no hay información oficial y todo estaría pendiente de confirmación. La información procede de un mensaje emitido por Sam Altman a nivel interno en OpenAI, donde también habría dicho que este no sería su modelo preferido a largo plazo.
Según esta información, OpenAI estaría trabajando con el Gobierno y con otros integrantes de la industria para conseguir “un acercamiento más sostenible para futuros lanzamientos”. ¿Quién está moviendo los hilos de OpenAI? Hoy por hoy, todo son suposiciones. Pero según los datos que han trascendido en la prensa estadounidense, habría distintas agencias de Estados Unidos que estarían influyendo en el cambio de rumbo de la empresa de IA. A diferencia de sus decisiones previas, que implicaban el lanzamiento público de sus nuevos modelos y la expansión rápida de su inteligencia artificial, ahora se estaría ralentizando este trabajo.
Además, sería clave limitar los nuevos modelos para, quizá, controlar de lo que son capaces y analizar todas sus posibles aristas. Según esta información, tanto el departamento Nacional de Ciberseguridad como la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología, e incluso el área de Comercio, estarían teniendo un papel activo. Algunos periodistas han escrito a la Casa Blanca para comprobar la veracidad de la información y, por el momento, no han recibido ninguna respuesta. Con anterioridad, el Gobierno de Donald Trump había mostrado su interés en introducir una nueva serie de normas y política de trabajo que permita analizar todas las IA antes de su lanzamiento.
En relación a esto, como seguro que recuerdas, Anthropic puso freno a uno de sus últimos lanzamientos. En ese momento fue para que no hubiera usuarios extranjeros que accedieran a las IA más avanzadas de esta entidad, lo que está dejando una situación, cuanto menos, confusa. Competencia en el sector de la IA Mientras OpenAI ve cómo se ponen problemas al lanzamiento de sus nuevos modelos, la realidad es que su cuota de mercado se está reduciendo de manera significativa. En poco tiempo, Gemini, de Google, ha conseguido extenderse de una manera muy sólida.
Aunque en el pasado ChatGPT era la referencia y el chatbot más utilizado en el mundo, hoy día ya se encuentra con una competencia más que elevada. Los impedimentos al lanzamiento de nuevos modelos como ChatGPT 5.6 y la desaparición de herramientas como Sora, dejan el futuro de OpenAI en una situación compleja. La compañía frena su crecimiento y lo hace mientras el mercado se pregunta qué está ocurriendo.