Dominicana: Presidente de Cuba defiende transformaciones y soberanía

Dominicana: Presidente de Cuba defiende transformaciones y soberanía

En una conversación con el periodista Roberto Cavada en La Habana y difundida anoche en la emisión estelar de Telenoticias, Díaz-Canel también resaltó las relaciones históricas entre Cuba y la República Dominicana. Interrogado sobre las transformaciones económicas anunciadas recientemente, el dignatario aseguró que son para preservar la Revolución y sostuvo que, para mantener las conquistas sociales en medio de un bloqueo económico, comercial y financiero recrudecido por Estados Unidos, el país no puede permanecer igual. “Han cambiado los tiempos, ha cambiado la geopolítica y la agresividad de Estados Unidos hacia Cuba; no podemos permanecer igual, hay que transformar”, afirmó. Asimismo, recordó que el líder de la Revolución Fidel Castro siempre planteaba que, en tiempos de crisis, era necesario no renunciar ni al pensamiento ni a la creatividad, y encontrar en las dificultades oportunidades para crecer y perfeccionarse. Díaz-Canel se refirió además a una mayor flexibilidad y facilidades a la inversión extranjera y al comercio exterior, con la participación no solo de inversionistas foráneos, sino también de cubanos residentes en la isla y en otras naciones.

Señaló que estos temas son de especial interés para la comunidad cubana radicada en República Dominicana y para el empresariado dominicano, con el que Cuba ha mantenido tradicionalmente buenas relaciones en sectores como la agricultura y el turismo. Consideró que existen numerosos ámbitos con potencial para ampliar y fortalecer los vínculos económicos y comerciales entre ambos países. El mandatario puntualizó que no tiene sentido apoyar la inversión extranjera y no respaldar al mismo tiempo la inversión de los nacionales, ya sean actores estatales o privados. Señaló además que un elemento fundamental de las transformaciones es la reforma del sistema bancario y financiero, el cual, a su juicio, hoy limita el desarrollo y no facilita adecuadamente el comercio, la inversión ni la producción agrícola.

Indicó que muchas de estas deformaciones tienen mucho que ver con el concepto de “plaza sitiada” impuesto por el bloqueo, y explicó que las propuestas impulsadas por su gobierno son el resultado de ideas maduradas a lo largo del tiempo para enfrentar un contexto marcado por la adversidad. Díaz-Canel aseguró que las conquistas sociales de Cuba son sagradas y afirmó que no se puede dejar en desventaja a ninguna familia ni comunidad. En ese sentido, aseguró que continuará existiendo un sistema universal de salud y educación gratuito, accesible para todos los ciudadanos cubanos y con estándares de calidad. Añadió que esa misma visión se mantendrá en ámbitos como la cultura, el deporte y la seguridad social, entre otros. “Con una economía más fuerte habrá más posibilidades de sostener esa inmensa obra de justicia social que ha desarrollado la Revolución, e incluso ampliarla”, afirmó.

Reiteró que Cuba es una nación independiente, soberana y socialista, y que seguirá trabajando para alcanzar la prosperidad que merece el pueblo. El presidente cubano garantizó seguridad jurídica para los inversionistas y afirmó que el país debe avanzar aún más en esa dirección. En ese sentido, señaló que las transformaciones en curso requieren ampliar el marco legal, particularmente en materia de concesiones. Negó que los cambios impulsados actualmente por Cuba respondan a presiones de Estados Unidos y sostuvo que existe una manipulación de la información en torno a ese tema.

Aseguró que estas medidas son consecuencia de debates y análisis realizados desde hace tiempo. La situación de máxima presión nos lleva a acelerar la toma de decisiones porque estamos buscando cómo superar esas presiones sin poner en juego la soberanía y la independencia de nuestro país, que también pasan por las decisiones de nuestro pueblo, expresó. Añadió que, sin embargo, el enemigo siempre busca mecanismos para presentar esas decisiones como una victoria propia. Díaz-Canel definió las transformaciones como un ejercicio de soberanía que surgió de un proceso de consulta popular.

Consideró que esa participación ciudadana debe concretarse ahora en la implementación de las medidas y en el control popular sobre su ejecución. La participación popular hay que materializarla en la aplicación y el control que el pueblo debe ejercer sobre las transformaciones, afirmó. Durante la entrevista, en la que se abordaron asuntos económicos, políticos y del panorama internacional, Díaz-Canel afirmó que los cambios en marcha en Cuba están orientados a ampliar las oportunidades para la población, en particular para las nuevas generaciones. También reiteró que cualquier proceso de diálogo con Estados Unidos debe sustentarse en el respeto recíproco y desarrollarse sin imposiciones ni condiciones previas.

Destacó los históricos vínculos entre Cuba y República Dominicana y agradeció las expresiones de solidaridad que, señaló, ha recibido la isla en diferentes momentos. El mandatario se refirió además al tema de la emigración juvenil y sostuvo que no se trata de una realidad exclusiva de Cuba, sino de un fenómeno presente en numerosas naciones. En ese contexto, enfatizó la importancia de preservar la identidad nacional y cuestionó las propuestas que presentan una eventual integración política de Cuba a Estados Unidos como solución a los problemas que enfrenta el país. “No hay futuro para Cuba con una anexión a los Estados Unidos”, afirmó Díaz-Canel. Estados Unidos nunca va a entender ni a aceptar lo que hacemos, porque aspira a una Cuba totalmente dependiente, subrayó. «No estamos buscando una restauración capitalista en el país, sino el perfeccionamiento de la construcción socialista en las condiciones tan adversas en que vivimos hoy a nivel internacional y también como consecuencia de esa política de la Casa Blanca hacia Cuba», aseguró el jefe de Estado en la entrevista que se extendió aproximadamente una hora. npg/mpv