Envenenado liderato para Países Bajos

Envenenado liderato para Países Bajos

Países Bajos cerró un envenenado liderato con una victoria trámite frente a Túnez, que ya eliminada ni siquiera puso demasiadas ganas, especialmente el seleccionador de urgencia Hervé Renard (1-3). Brobbey volvió a ver puerta, además de Van Hecke y Shkiri en propia meta, y los neerlandeses tendrán la mala pata de cruzarse con Marruecos en dieciseisavos. Koeman deseaba el liderato aun a sabiendas de que eso comportaba un enfrentamiento contra Marruecos, uno de los rivales más duros del Mundial. Lo confirmó introduciendo un solo cambio, Aké por Van de Ven, en un once en el que no entró Summerville, hasta ahora de lo más sorprendente de Países Bajos.

Ni siquiera el hecho de que Túnez, que dio entrada a Hamida, Gharbi, Khedira y Mastouri como novedades, estuviera ya eliminada llevó a tener confianza a Ronald en que la empresa sería sencilla. Si el plan era el de matar el partido por la vía rápido, la Oranje lo cumplió a la absoluta perfección. Marcaba el cronómetro el minuto 7 de partido y ya se vencía por dos tantos. Incluso con cierta ayuda, porque Shkiri se hizo el primero en propia meta en un mal intento de despeje al envío de Dumfries (2'), que hizo más de extremo que de lateral.

Nada menos que el tanto 12 en propia meta de este Mundial, igualando el récord establecido en Rusia 2018. Si por si esa mínima ventaja no fuera suficiente, llegó el momento de Bryan Brobbey (7'). Fue en una jugada de estrategia. Reijnders buscó a la torre Van Dijk y este, al no tener opción de remate, la metió de nuevo en el corazón del área con su cabeza.

La pelota cruzó el área pequeña y encontró al poderoso punta del Ajax, que anotó sin contemplaciones su tercer tanto del Mundial, cuarto con la camiseta de Países Bajos. De Túnez no había noticias. Tuvo la primera del partido Gharbi con un remate que se marchó por encima del larguero y nada más. Sin duda la mejor de las noticias fue el cierto conformismo de los neerlandeses, que fueron de más a menos en su control del partido, al menos hasta el descanso.

Menos por un par de salidas a tiempo de Dahmen, no hubo acciones de peligro de los de Koeman, que tampoco sufrieron nada en su contra. No invitaba el partido a un cambio de situación. Especialmente porque Hervé Renard, seleccionador improvisado desde la segunda jornada, estaba sentado en el banquillo deseando que todo terminara cuanto antes. Poco esperaba que, aunque de forma fugaz, Túnez sorprendiera en un saque de esquina.

Había ganado todos los duelos aéreos hasta ese momento Países Bajos pero Reijnders no midió bien y Mastouri remató de cabeza para poner cierto picante al partido (54’). Más aun, porque Japón ganaba en ese momento a Suecia y un gol más les podía dar el liderato. Nada más lejos de la realidad. La ‘Oranje’ acabó con esa posibilidad de un plumazo, subiendo media marcha y encontrando su tercer gol en una especia de venganza al ser en saque de esquina.

Fue Van Hecke el que la ganó en el primer palo y tras un ligero toque de un defensor entró en el fondo de la red (62’). Jugada doble, pues Suecia empataba en Dallas y la posibilidad de perder el liderato, objetivo de Koeman, se desvanecía. El resto fue un mérito trámite en el que los jugadores salidos del banquillo de Países Bajos intentaron demostrar a su técnico merecer más. Entre ellos entró Summerville, protagonista en las dos jornadas anteriores, pero esta vez no dejó huella.

Tampoco Memphis Depay, que volvió a contar con una serie de pocos minutos y que no parece que vaya a sentar a Brobbey. Un palo evitó que Reijnders hiciera el cuarto tanto, que hubiera redondeado un sencillo encuentro