La ONU activó este jueves la coordinación de la ayuda internacional de emergencia para Venezuela tras el doblete sísmico que deja al menos 164 fallecidos y 971 heridos en Caracas y varios estados del centro y norte del país. Los equipos humanitarios advirtieron que aún podría haber personas atrapadas entre los escombros en zonas gravemente afectadas. Los dos terremotos, ocurridos con menos de un minuto de diferencia, sacudieron la capital y los estados La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón. La situación en La Guaira sigue sin ser plenamente evaluada debido a los daños y dificultades de acceso.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el primer sismo tuvo una magnitud de 7,2 y el segundo alcanzó 7,5, este último descrito como el más fuerte registrado en el país en más de 125 años. El epicentro del primer movimiento se ubicó cerca de San Felipe, ciudad de unas 220.000 personas. Más leídas Economistas cuestionan la magnitud de la deuda venezolana tras reporte del Financial Times Scott Bessent dice que “la nueva Venezuela” volverá a operar en dólares Gobierno venezolano reconoce el triunfo de Abelardo de la Espriella La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) anunció el despliegue de Equipos Urbanos de Búsqueda y Rescate de la comunidad internacional a través del Grupo Asesor Internacional de Búsqueda y Rescate. Tom Fletcher, responsable de ayuda humanitaria de emergencia de la ONU, afirmó que mantiene contacto permanente con el equipo en Caracas, liderado por el coordinador humanitario Gianluca Rampolla, para evaluar necesidades y prioridades junto a las autoridades venezolanas.
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela expresó su consternación por la tragedia y advirtió que la emergencia agrava las necesidades de la población. Como “medida prioritaria e inmediata”, instó a Conatel a restablecer plenamente el acceso a redes sociales y medios de comunicación, al considerar que el flujo de información fiable será crucial en las próximas horas y días. La Misión subrayó que la respuesta nacional e internacional debe regirse por normas y principios de derechos humanos, garantizando que la dignidad y las necesidades de las personas afectadas ocupen un lugar central en los esfuerzos de asistencia y recuperación.