Hace unas semanas, la San Diego Comic-Con de Málaga nos sorprendió al anunciar entre sus invitados a Richard Dean Anderson. Una auténtica leyenda televisiva entre los años 80 y 2000, conocido no solo por MacGyver, sino también por dar vida al capitán Jack O'Neill en Stargate SG-1 durante sus ocho primeras temporadas. Y, por supuesto, surge la pregunta: ¿por qué no continuó en el resto del programa de ciencia ficción que batió récords de longevidad? ¿Hubo discrepancias creativas? ¿Recibió una oferta imposible de rechazar? Para nada.
Tal y como explican los compañeros de AlloCiné, la realidad es mucho más sencilla y muy humana: Anderson decidió reducir su presencia para pasar más tiempo con su hija. Esa elección personal hizo que su personaje adoptara un papel cada vez más secundario y, finalmente, dejara la serie. Un golpe para el show, si me lo preguntáis, del que nunca terminó de recuperarse pese a que los nuevos actores que ficharon, la verdad, no es que lo hicieran mal. Un actor indispensable para el éxito de Stargate SG-1 Pero es que Richard Dean Anderson supo darle a su personaje en Stargate SG-1 un carisma muy particular, muy distinto al enfoque que Kurt Russell ofreció para Jack O'Neill en la película de Roland Emmerich —bueno, ahí se llamaba Jack O'Neil—.
Anderson aportó ironía, un liderazgo más relajado y una humanidad que convirtió al coronel en uno de los personajes más queridos de la ciencia ficción televisiva. Su humor seco, su forma de rebajar la tensión y su química con el equipo marcaron el tono de la serie por encima de sus tramas sci-fi. "Ser padre... bueno, no sé si es un cambio, pero hace que quiera irme de aquí más rápido", Anderson Decirle adiós, por tanto, no fue sencillo, ni para la audiencia ni para los responsables del programa. Pero Stargate SG-1 seguía siendo una serie de 22 episodios por temporada, una producción que exigía a los actores una dedicación casi exclusiva cada año, dejando poco margen para otros proyectos e incluso para la vida familiar. Los rodajes podían ser maratonianos y eso suponía un problema añadido para Richard Dean Anderson: su familia vivía en Los Ángeles, mientras que la serie se hacía en Vancouver —ya sabéis, en la galaxia de Stargate todos los planetas se parecen sospechosamente a la Columbia Británica—.
Llegó un momento en el que tuvo que decir: hasta aquí he llegado. "Ser padre... bueno, no sé si es un cambio, pero hace que quiera irme de aquí más rápido. Fichar e irme. Simplemente porque mi bebé es mi razón de vivir, mi razón para venir a trabajar", podemos leer en SlashFilm. Como decíamos, su retirada fue progresiva.
Al principio, Richard Dean Anderson simplemente pidió reducir su presencia en Stargate SG-1 para poder compaginar mejor el trabajo con su vida familiar. Eso se tradujo en menos escenas, menos misiones fuera de la base y un mayor peso para el resto del equipo. Jack O'Neill pasó de liderar el SG-1 a ocupar un rol más institucional, primero como general de brigada y luego como figura recurrente que aparecía en momentos clave. En 3DJuegos | Confirmado: Uno de los personajes secundarios preferidos de la saga Fallout estará en la nueva temporada de la serie