A veces el fútbol tiene estas cosas que son difíciles de explicar pero que cuando suceden no dejan a nadie indiferente. Seguramente, tras el sorteo del Mundial 2026, Cabo Verde no entraba en ninguna quiniela para pasar a la siguiente ronda. Más aún después de los rivales que tenía en el mismo grupo: Uruguay, España y Arabia Saudí. Sorprendieron en su debut con el empate ante los de Luis de la Fuente y el alzamiento de un héroe nacional que se dio a conocer al mundo (Vozinha).
El empate ante La Celeste (2-2) en la segunda jornada confirmó el buen hacer de los Tiburones Azules en esta Copa del Mundo y mandaron su candidatura para estar en la siguiente ronda del torneo a falta de jugar el último partido ante Arabia Saudí. El empate sólo les servía si Uruguay perdía ante España y finalmente los resultados se dieron. El Cabo Verde - Arabia Saudí terminó con empate a cero unos instantes antes que el otro partido llegará a su fin y los futbolistas caboverdianos se reunieron alrededor de un teléfono móvil para seguir los últimos instantes del partido. Una vez el árbitro señaló el final del encuentro, que confirmaba la histórica clasificación de Cabo Verde y la eliminación de Uruguay, se desató una catarsis colectiva.
Una clasificación histórica de un país conformado por un archipiélago de diez islas con poco más de medio millón de habitantes en su primera participación en un Mundial. Ambas selecciones llegaban al encuentro con posibilidades reales de pasar a la siguiente ronda si conseguían la victoria en el NRG Stadium de Houston. Sin embargo, para Cabo Verde la opción de clasificarse para dieciseisavos era una opción casi inimaginable antes de empezar el Mundial, aunque los empates ante España (0-0) y Uruguay (2-2) les abrían la puerta a soñar. Tal vez a causa de esta responsabilidad y los nervios de estar en tal escenario le pasaron factura en el tramo inicial del encuentro ante Arabia Saudí.
Los Tiburones Azules no entraron bien al encuentro y los saudíes, con más experiencia en este tipo de citas, empezaron dominando. Aunque ya lo dicen que el que perdona lo termina pagando. Arabia no aprovechó su momento en la primera mitad y no consiguió intimidar en ninguna ocasión a Vozinha. A medida que se iban sucediendo los minutos, Cabo Verde se empezó a asentar en el campo y el guion cambió tras los primeros veinte minutos.
Ahora era turno de los de Bubista, que aunque tuvieron más protagonismo con balón, tampoco intimidaron la portería rival. La segunda parte empezó con el mismo guion que terminó la primera. Con una selección de Cabo Verde mucho más asentada en el partido y tomando la batuta del encuentro, aunque sin llegar con peligro a la portería saudí. De hecho, no fue hasta el minuto 74 cuando llegó la acción más clara de todo el encuentro tras un gran contragolpe de los caboverdianos en el que Al-Owais se hizo gigante en el uno contra uno para mantener vivas las esperanzas de Arabia Saudí, que con un gol les bastaba para pasar de fase.
De hecho, eso fue lo que más sorprendió. Arabia Saudí no estaba encontrando la manera de asociarse y llegar al área rival para intimidar a Vozinha y se esperaba un cambio de planteamiento en los instantes finales buscando un juego más directo. Sin embargo, los de Georgios Donis no bombardearon a centros el área rival Cabo Verde no pasó ningún apuro, como se podría intuir en una situación así sellando así su histórica clasificación a la siguiente fase del Mundial. Una hazaña histórica que coloca al país caboverdiano en el centro del mapa tras lo conseguido en esta cita mundialista, un hito inimaginable, seguramente, para los locales antes de que empezara el torneo y ahora se enfrentarán a la Argentina de Leo Messi en dieciseisavos.