Osnay Colina, presidente de la Comisión Organizadora, expuso en la presentación que anualmente en Cuba cierran con pérdidas unas 300 empresas en sectores primarios de la agricultura, industrias azucarera, alimentaria y manufacturera, así como el comercio y las producciones locales. En tal sentido, los sindicatos tienen que involucrase más y participar activamente para salir de esas pérdidas. Igualmente deben incidir en los planes de la economía, y el presupuesto, al tiempo que deben aumentar la exigencia a la administración y su rendición de cuenta ante el colectivo. Los delegados al congreso obrero en Cuba reconocieron el complejo escenario por las limitaciones que impone un bloqueo económico, comercial y financiero, recrudecido a niveles sin precedentes por el gobierno estadounidense mediante nuevas órdenes ejecutivas, sumado otro grupo de medidas hostiles y un terrible cerco energético.
Ello condiciona una delicada situación con el empleo y su implicación en los trabajadores declarados interruptos, mientras se impone la discusión nuevamente sobre el salario, insuficiente y disminuido en su capacidad de compra, sobre todo en el sector presupuestado y los protegidos por la seguridad social. Los delegados reconocieron la necesidad de “estremecer el papel de los sindicatos desde sus bases en el aseguramiento político e ideológico, análisis, convocatoria y movilización de los trabajadores, como muestra de respaldo y apoyo mayoritario de la clase obrera al Programa Económico y Social” para enfrentar la difícil situación que atraviesa el país. De ahí que el congreso bajo el lema Por Cuba juntos creamos constituye un espacio propicio para fortalecer y perfeccionar el trabajo de la organización obrera en el contexto también de las transformaciones del escenario laboral, económico y social que vive ahora la mayor de las Antillas. Son temas de revisión además, el estímulo, la productividad del trabajo expresada en bienes y servicios, el compromiso y aprovechamiento de las capacidades empresariales instaladas.
En el proceso preparatorio del encuentro con jornadas finales hasta mañana, transcurrió desde enero de 2024 y motivó más de 42 mil planteamientos y propuestas de los afiliados. Salvador Valdés, vicepresidente de la República y el Comandante de la Revolución, José Ramón Machado, asisten a esta primera sesión del Congreso de la CTC. En el evento participan unos 760 delegados y tiene lugar desde el Palacio de Convenciones en La Habana, enlazado por videoconferencia con todo el archipiélago. ro/jqo