Bien se puede comenzar por el Hotel Habana Libre, uno de los más emblemáticos de la capital cubana, cumple años como un monumento vivo a la historia del país. Ubicado en el corazón del barrio de El Vedado, su silueta de 27 plantas es un punto de referencia ineludible en el paisaje habanero. Su historia comenzó en 1958, cuando fue inaugurado con el nombre de Habana Hilton. Fue el hotel más alto y grande de Latinoamérica en su momento, un símbolo del lujo y la inversión estadounidense en la isla.
Sin embargo, su destino cambió radicalmente con el triunfo de la Revolución cubana en 1959, cuando el líder Fidel Castro (1926-2016) estableció su cuartel general en la suite 2324. El 11 de junio de 1960, el gobierno revolucionario nacionalizó la propiedad y la rebautizó como Habana Libre. El hotel también es escenario de varias leyendas urbanas. La más famosa gira en torno a los intentos de la CIA por asesinar a Fidel Castro en sus instalaciones.
En 1960, se planeó colocar veneno en una bebida, y en 1963, se pretendió envenenar un batido de chocolate que el líder consumía con frecuencia en la cafetería del hotel. Ambos intentos fracasaron, pero estas historias se han convertido en parte de la mitología que rodea al inmueble. Por demás, con la reapertura del Hotel Capri de La Habana, el turismo cubano destapó historias y leyendas, vinculadas a procesos y personajes, atrapados en el tiempo, junto a otros alojamientos interesantes de la capital insular. Tal es el caso del Capri, que reabrió sus puertas en diciembre de 2013, y tiene un atractivo particular para quienes conocieron la Cuba de otros tiempos, o simplemente prefieren disfrutar de un lugar céntrico, aunque ese también es el caso de otros hoteles como el Nacional, Sevilla, o Riviera.
Estas instalaciones tiene por demás un vínculo antaño con la mafia, que se enseñoreó en La Habana en los años 40 y 50 del pasado siglo, hasta el punto de que en una de las películas de la saga El Padrino, se menciona al Hotel Nacional de Cuba y una reunión mafiosa ocurrida en 1946. El Hotel Sevilla Biltmore, por su parte, en un costado del Paseo del Prado, fue conocido como Gran Hotel Sevilla, inaugurado el 22 de marzo de 1908 y el primer establecimiento de lujo en La Habana. Un lugar como este tiene en la galería de sus huéspedes a significativas celebridades del mundo del arte como fue el tenor Enrico Caruso, o la famosa diva Josephine Baker, mientras en los años 20 la compañía estadounidense Bowman Hotels compró el hotel y el edificio colindante. El Sevilla tuvo su ampliación en 1924 y fue cuando adoptó el nombre de Hotel Sevilla Biltmore Havana City (hoy simplemente Hotel Sevilla).
La arquitectura y decoración tanto del Nacional (abierto el 30 de diciembre de 1930) como la del Sevilla, impresionan por sus relieves, paredes y columnas, la estirpe de su posicionamiento, balaustradas y estilo, aún conservados. Pero el Sevilla fue también comandancia de un capo mafioso encubierto, que reinaría en un mundo de vicio y negocios turbios como lo fue Don Amleto Battisti y Lora que se apoderó de su administración a partir de 1939. En esa cuerda, el Hotel Capri aparece vinculado en 1955 mediante una ley de Fulgencio Batista (Ley de Hotel 2070) que favorecía incentivos fiscales, prestamos del gobierno y licencias de casinos. Y dicho proyecto fue presentado nada más y nada menos que por Meyer Lansky, otro mafioso de origen hebreo, que sin embargo realmente implantó su cuartel general en el Hotel Riviera.
El Capri, abierto en noviembre de 1957, resultó de los primeros de la zona moderna de La Habana, en la Calle 21, a solo dos cuadras del Hotel Nacional. Su casino tuvo gran apogeo, y su piscina de la azotea se puede apreciar en filmes significativos como el de Carol Reed Nuestro hombre en La Habana o (después del triunfo revolucionario de 1959) Soy Cuba de Mikhail Kalatazov. A estos establecimientos se asocian otros nombres de mafiosos como quien fuera su propietario Santo Trafficante Jr., de Tampa, Florida, y su casino operado por Nicolás Di Costanzo y Charles Turín (conocido como Carlos Tourine, y Charley The Blade). Lista larga, y no menos historias, leyendas, narraciones que se esparcen por estos significativos hoteles de La Habana, aun en pie y dispuestos a recibir a quienes aman vacaciones interesantes. ro/rfc