Se suele decir que los péndulos políticos se mueven por contagio social, pero en América Latina, un país se ha mostrado inmune a estos vaivenes, trazando su propio camino. Es el caso de México, que con la apabullante presencia de Morena y la gran popularidad de sus presidentes (primero Andrés Manuel López Obrador, ahora Claudia Sheinbaum), ha confirmado su estatus de anomalía dentro de la geografía electoral de la región , que viene girando inequívocamente hacia la derecha, siendo los últimos casos Colombia y Perú. Esta desincronización no es un fenómeno nuevo. A principios de los 2000, la llamada "marea rosa" socialista abarcó casi toda la región con los triunfos sucesivos de Hugo Chávez en Venezuela, Néstor Kirchner en Argentina, Lula en Brasil, Tabaré Vázquez en Uruguay y Rafael Correa en Ecuador; muchos de estos fueron los primeros Gobiernos de dicha orientación política en sus respectivos países.
Mientras esto sucedía, y a contracorriente del resto del continente (que también vio la llegada al poder de Evo Morales en Bolivia o Fernando Lugo en Paraguay), México optaba por poner fin a las siete décadas de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (centro) y reemplazarlo con Acción Nacional (PAN), una formación conservadora con una agenda neoliberal y a favor de EEUU. América Latina Sheinbaum dice que buscará "una buena relación" con el presidente electo de Colombia 25 de junio, 22:40 GMT Es decir, mientras los latinoamericanos repudiaban las políticas del "Consenso de Washington" implementadas en la década de 1990 a lo largo de la región, que derivaron en crisis económicas y desempleo récord, México votó para ir hacia el lado contrario , eligiendo a políticos (Vicente Fox y Felipe Calderón) que pusieron en marcha programas basados en privatizaciones, relaciones estrechas con EEUU y otras recetas ortodoxas que la mayoría de la región quería desmantelar. Ahora, el fenómeno vuelve a repetirse, pero a la inversa. Mientras un mayor número de países del continente elige mandatarios que han manifestado su interés de estrechar relaciones con Washington , ya sean outsiders (Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador o Nayib Bukele en El Salvador) o dirigentes de larga trayectoria (el chileno José Antonio Kast y el boliviano Rodrigo Paz), Morena afianza su poder en México con un proyecto que ya lleva ocho años en el Ejecutivo y gobernando 24 de los 32 estados del país.
Las claves de un excepcionalismo político Especialistas consultados por Sputnik coincidieron en que una de las principales razones de esta situación radica en la peculiar historia del sistema de gobernanza mexicano en el siglo XX, caracterizado por un régimen de partido casi único —el PRI—, que produjo una cultura política altamente centralizada y reacia a los cambios dictados por el exterior . El PRI de México ha perdido a un tercio de sus afiliados en menos de tres años 7 de febrero, 23:04 GMT "Si bien el PRI eventualmente perdió el poder y ahora se encuentra debilitado —aunque no herido de muerte todavía—, lo cierto es que sus 70 años en el poder crearon una suerte de acuerdo entre la mayoría de mexicanos sobre lo que es bueno políticamente para el país, que es un gobierno pragmático económicamente con justicia social y que rechaza el intervencionismo extranjero" , dijo Luis Romano, egresado de la Universidad de la República Oriental del Uruguay (UDELAR) y experto en política latinoamericana. De acuerdo con el analista, este consenso fuertemente enraizado en la sociedad, sumado al hecho de que México es un país de gran extensión territorial y con una economía potente, ha contribuido al convencimiento de que su política debe regirse por sus propias coordenadas e idiosincrasias históricas, lo que lo ha hecho impermeable a las tendencias ideológicas del exterior . "Además, el rezago democrático del país —la transición inició formalmente recién en el año 2000— hizo que México estuviera desfasado de lo que ocurría en la región, que, pese a los numerosos golpes militares, vivió muchos períodos de elecciones libres. Entonces, ese agotamiento con las políticas neoliberales —que viene animando el discurso del oficialismo— se materializó al menos con 15 o 20 años de retraso", explica Romano.
Una izquierda más pragmática y fuerte Por su parte, Javier Gámez, doctor en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en geopolítica, le dijo a Sputnik que la singular fisionomía ideológica de Morena también es un factor importante para explicar por qué el país parece blindado —por el momento— al ascenso de la derecha en el resto de América Latina. "Las presidencias de Morena vienen manteniendo una disciplina fiscal estricta, logrando un peso fuerte y una balanza comercial equilibrada, lo que ha hecho a su partido atractivo para sectores transversales de la sociedad, no solo para los típicos bloques que votan izquierda, como clases medias universitarias o personas que reciben ayudas sociales", opinó Gámez. En ese sentido, puntualiza que el oficialismo ha evitado desastres económicos como los que sepultaron a la izquierda en la región —como el caso del último gobierno peronista en Argentina, donde se registraron picos de inflación de más de 200% anual —, y por el contrario, ha logrado una gran estabilidad, neutralizando una de las habituales ventajas electorales de la derecha, que es la percepción de que son mejores gestionando la economía. Además, agrega, los gobiernos morenistas, que han delegado el manejo de las finanzas a funcionarios más bien moderados y con prestigio internacional , han evitado el aumento de la deuda externa, dijo Gálvez, protegiendo así a México frente a presiones externas e impidiendo que organismos internacionales como el FMI o el Banco Mundial impongan sus directrices económicas o políticas, a diferencia de lo que ha pasado en otros países latinoamericanos. Cara o Ceca El FMI propone cambios tributarios en Argentina: "Va a hacer que el sistema sea más agresivo" 29 de mayo, 20:10 GMT No menos importante, recuerda Romano, ha sido el rol que los gobiernos de Morena han asignado a las Fuerzas Armadas, "que representan otra particularidad mexicana frente a la experiencia sudamericana" , según el especialista.
Lejos de ser vistas como una amenaza oligárquica o un brazo del conservadurismo, como ha pasado y sigue pasando en varias naciones latinoamericanas, las corporaciones militares han trabajado en conjunto con el Ejecutivo con una gran afinidad y respeto mutuo , ayudando a consolidar la gobernabilidad y ahuyentando el fantasma de la desestabilización. ¡No te pierdas las noticias más importantes! Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces . Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!). Expandir Minimizar