Aunque ha sido una semana ajetreada por culpa de Grand Theft Auto VI, su precio y la ausencia de disco en su versión física, ayer sumamos dos malas noticias: una tanda de recortes enorme en Bungie y la subida de precios de Xbox Series. Si bien la segunda noticia fue dolorosa, la primera marcó un nuevo punto de inflexión para el estudio, ahora bajo el mando de PlayStation. Eso sí, aparentemente no lo sabíamos todo: Justin Truman, director ejecutivo (CEO) del estudio, habría abandonado Bungie tras los despidos y el declive sostenido de Destiny 2. Aunque el propio Truman no ha hablado al respecto, la información nos llega de Jason Schreier, de Bloomberg, una de las fuentes más fiables del medio.
Según cita Schreier en Bluesky, el máximo responsable del estudio norteamericano habría abandonado su puesto como líder del estudio tras apenas 11 meses en el cargo, aunque suma cerca de 17 años en la compañía en distintos roles, incluyendo puestos clave en el diseño de Destiny 2 y la dirección general del estudio. De hecho, lo chocante es eso mismo: su poco tiempo al mando de Bungie. Justin Truman sustituyó a Pete Parsons, quien abandonó la compañía en 2025. Parsons fue una de las figuras más polémicas de la Bungie más reciente, con una gestión que ya había sido objeto de controversia dentro y fuera del estudio.
En su momento, incluso la comunidad habló tajantemente de su salida como algo por lo que no estaban apenados, llegando a decir "no le deseo nada bueno" a Parsons en el futuro. La situación interna de Bungie es complicada, pero no prevén parar Lo que está claro es que, si la salida de Truman es real, la situación interna es más complicada de lo que preveíamos, salpicada de recortes y reajustes. El propio estudio reconoció públicamente que los últimos contenidos de Destiny 2 no cumplieron las expectativas comerciales, lo que obligó a reducir su estructura operativa. En ese mismo comunicado, publicado ayer por la tarde, el estudio señaló que no podía mantener su tamaño actual y que se encontraba en plena reorientación estratégica.
Pese a ello, Bungie insiste en que sigue trabajando en una serie de proyectos en fases tempranas de desarrollo de los que no puede dar información. Sin embargo, el final del contenido nuevo para Destiny 2 ha intensificado la incertidumbre, especialmente después de que antiguos empleados hayan descrito el entorno de trabajo en el estudio como una experiencia extremadamente negativa.