Yoane Wissa, delantero del Newcastle, fue el protagonista absoluto de la victoria por 3-1 de la República Democrática del Congo ante Uzbekistán con la que los africanos se cuelan por primera vez en su historia en la fase eliminatoria de un Mundial. Suyos fueron dos de los tres goles de la remontada ante los de Cannavaro que se marchan con cero puntos de este torneo. Lo cierto es que el partido empezó con un ritmo muy directo de los uzbekos. De hecho, parecían tener prisa pese a estar ya eliminados y, a los 24 segundos de partido, Shomurodov marcó un gol que fue anulado por fuera de juego.
Fue legal, ya si, el que marcó él mismo diez minutos después con una perfecta vaselina con la izquierda que batió a Mpasi. Con el 0-1 en contra, el Congo reaccionó y tuvo que meter una marcha más al partido que se tradujo en otro gol, anulado también aunque por falta previa de Mbuku con el que el partido se fue al descanso. Hasta ese momento, los uzbekos estaban demostrando tener personalidad y capacidad para sobrellevar la ventaja en el marcador pese a que no tenían nada que jugarse. Sin embargo, ya en la segunda parte, la superioridad física del equipo africano se fue adueñando del partido y de las ocasiones y, en apenas diez minutos, Wissa, de penalti, y Mayele, con un gol de pillo, dieron la vuelta al encuentro para locura de aficionados.
Ya en el añadido, de nuevo Wissa, con un fuerte disparo, cerró el partido y el pase a la siguiente ronda. Después de su empate frente a Portugal, consiguieron cerrar la primera fase con cuatro puntos y se medirán a la Inglaterra de Bellingham y Kane.