Exprimió Argentina a la perfección el cierre de la fase de grupos, un partido contra Jordania ideal para probar y rescatar conclusiones positivas pensando en nutrir a la formación principal con variantes que aporten soluciones. Como se suponía, el campeón del mundo ganó con comodidad, pero lo más importante fue todo lo otro… Giovani Lo Celso es futbolista de Selección hace rato, pero estaba atrapado por las maldiciones en los Mundiales. En Rusia 2018, Jorge Sampaoli no lo puso ni un minuto. Y se perdió Qatar 2022 por una lesión.
En el Dallas Stadium, el del Betis por fin debutó en una Copa del Mundo. Y luego de que le anularan un gol por offside, clavó un tiro libre impactante para el 1-0. Y siempre se mostró. Vaya alternativa para el mediocampo.
Ya se sabe lo que significa Lautaro Martínez, pero no había convertido goles en partidos de fase regular de Mundiales (sí había anotado un penal en la definición con Holanda en Qatar). Una cuenta pendiente pesada para un goleador. Y el Toro se sacó la espina pateando muy bien un penal, el del 2-0, y sacudió un par de veces los palos. Nico Paz, uno de los símbolos de la renovación y eventual reemplazante de Lionel Messi ante una emergencia, se movió con naturalidad.
No le pesó el partido. Y no es poco. Después, claro, el genio. El capitán.
El 10. Entró desde el banco y siguió alimentando su leyenda con otro gol, esta vez con un tiro libre delicioso y pensado, con una minibarrera que tapó al arquero. Fue su grito 19 en Mundiales, el sexto en tres partidos en esta Copa del Mundo. Y significó otro récord: es el primer futbolista en la historia en convertir en siete partidos mundialistas consecutivos.
Tal vez lo único que le faltó a Argentina fue Julián Alvarez. El delantero que obsesiona al Barcelona jugó 81 minutos, pero se lo notó a otro ritmo. Con una marcha menos, sin chances de gol. Hoy está un escalón abajo de Lautaro. ¿Hasta dónde lo afecta el conflicto con el Atlético de Madrid y su deseo de transferencia sí o sí?
Lionel Scaloni probó tanto que hasta puso a Exequiel Palacios de marcador lateral derecho. Y hubo doble nueve: juntos Lautaro (más posicional) y Julián (el que más salía hacia las bandas y hacia atrás). Todo apoyado por el juego de Nico Paz, más lo que generaban Lo Celso y Leandro Paredes, el encargado de iniciar, y lo que aportaban por los costados Giuliano Simeone y Nicolás Tagliafico. Ante la débil Jordania, eliminada, Argentina controló la pelota, cuando la perdió la recuperó rápido y pegó un par de golpes letales en el primer tiempo.
Hasta que a los 15 del segundo tiempo, un par de minutos después del descuento de Jordania a través de Musa Al Taamari tras un flojo retroceso de Argentina, llegó lo que todos esperaban: adentro Lionel Messi. También Alexis Mac Allister y Thiago Almada. Afuera Nico Paz, Lo Celso y Lautaro. Al ratito, Valentín Barco por Simeone.
Ahi el campeón del mundo recuperó el control y el 10 acabó con la incertidumbre. Puntaje perfecto. Ahora, el viernes, los 16avos contra Cabo Verde.