Jude Bellingham es, como Vinicius, uno de esos jugadores que tras una temporada terrible en el Real Madrid, están destacando en este Mundial. Y España sale favorecida de ello, pues el futbolista, que esta vez jugó más retrasado por la ausencia de Declan Rice, lideró el triunfo de Inglaterra ante Panamá y quitó del camino de la ‘Roja’ a los ‘pross’, una gran noticia (0-2). Por esperado no dejo de sorprender que Anthony Gordon, recién fichado por el Barça y uno de los fijos de Thomas Tuchel, arrancó de suplente tras dos partidos grises y en su lugar entró Marcus Rashford. Además, Quansah en derecha por el lesionado James.
El extremo fue de lo más destacado del primer tiempo. Dio un aire nuevo a la izquierda, con más capacidad individual y pegada y suyas fueron las más claras oportunidades de una Inglaterra que tampoco carburó demasiado ante un rival presumiblemente inferior. Incluso entraron las prisas al enterarse del tanto de Croacia, que los dejaba en la segunda posición. Bellingham se echó al equipo al hombro en la segunda mitad.
Liberado en ataque por un Anderson trabajador, empezó a insistir Inglaterra con llegadas peligrosa. Rashford dio el primer aviso y a la hora de partido, Bellingham, en un córner, logró romper el empate (62’). El amago de llegada de Panamá en la siguiente demostró que había que cerrar el partido. La respuesta fue de Jude, que se movió por izquierda y sacó un centro para que Kane, de cabeza, se convirtiera en el inglés con más goles en Mundiales con 11, superando a Lineker (67').
Eso fue más que suficiente para asegurarse el liderato, mientras que Panamá se fue de vacío, y sin goles, en su segundo Mundial.