Colombia desnuda a Portugal

Colombia desnuda a Portugal

Iker Casillas le traspaso el ángel a Diogo Costa en el Oporto cuando lo nombró su sucesor con apenas 20 años. El portero portugués, nacido en Rethrist (Suiza), es un tipo tranquilo, inteligente, sosegado y centrado. Salvó el portero a Portugal de una clara derrota ante Colombia, que finaliza primera de grupo para alegría de su afición que es de escándalo la más numerosa del Mundial. 5 millones de peticiones recibió la FIFA para este partido, las entradas más caras de esta primera fase y una forma de vivir los partidos única. Colombia se enfrentará a Ghana en dieciseisavos y envía a Portugal a un cruce ante Croacia.

Los cafeteros impusieron en el partido el ritmo que más le convenía a James Rodríguez, líder cuando se puede jugar caminando. Juega Colombia amasando el balón, con un ritmo sensual, nada agitado. Sólo es posible jugar así si delante tienes una selección que no te exige. Portugal no se reconoce con un centro del campo que ha perdido control por la decisión del seleccionador Roberto Martínez de prescindir de Bernardo Silva y Joao Neves.

Cristiano Ronaldo espera a que le llegue un balón que le pueda servir a su narcisista personalidad, pero sólo en jugadas a balón parado puede conectar el portugués con el balón. Dominó Colombia la primera mitad con Córdoba explosivo, la aportación de calidad de Luis Díaz, una maravilla de futbolista y la complicidad de la defensa portuguesa, poco atenta, quizá afectada por la humedad insoportable. John Córdoba tenía la primera clarísima en el minuto 17 con un duro remate dentro del área que Diogo Costa despejaba con un paradón espectacular. Apenas tres minutos después, Rubén Neves fue el que despejaba un remate cruzado de Córdoba.

Cristiano Ronaldo intentaba entrar en contacto con el balón con el lanzamiento de una falta desde fuera del área; ni era la distancia, ni la fuerza suficiente. Dominaba Colombia pero tuvo Portugal dos minutos que pudieron deshacer el empate en esa primera mitad. Bruno Fernandes remató desde dentro del área un centro de Cancelo con paradón antológico de Vargas y Cristiano intentando el remate de chilena que golpeaba en Santi Arias y los portugueses pedían penalti. Poco después, Joao Felix controlaba con el pecho un balón endiablado y el disparo acrobático se marchaba ligeramente alto.

Roberto Martínez movía el banquillo dando a Joao Neves la posibilidad de controlar el centro del campo y ponía así un poco de 'tempo', demasiado tarde. John Córdoba tenía una nueva ocasión que obligaba a lucirse a Diogo Costa con un despeje de puños. Instantes después, Arias ponía un centro por la derecha a Richard Ríos que se marchaba por poco. Mucho mejor Colombia y Portugal que no se separa de este clima de decepción que le acompaña desde que empezó el Mundial.

Cristiano lo único que se llevó del partido fue la camiseta de James.