Como un golpe de autoridad en territorio ajeno, los azules voltearon un duelo que había quedado en suspenso por la lluvia y que reanudó con ventaja local, para luego escribir un capítulo de furia en el séptimo episodio. El punto de quiebre llegó con un racimo de seis carreras que desarmó el empuje de los Huracanes, sostenido hasta entonces por la producción de Samón con tres sencillos impulsadores y la presión constante sobre el pitcheo rival. En medio del vendaval, Yasmani Tomás firmó el batazo mayor de la tarde con un grand slam ante el derrotado Rafael Castillo que cambió la respiración del estadio, mientras Taylon Sánchez y Roberto Álvarez añadían metralla con extrabases decisivos. La ofensiva capitalina no bajó el ritmo en el octavo ni en el noveno acto y volvió a castigar el bullpen local, ampliando una ventaja que terminó por sellar el destino del desafío.
Desde el montículo, el crédito fue a la cuenta de Alexei Ricardo, aunque apenas sacó un out, con apoyo firme de Yunier Batista, quien cerró sin sobresaltos y consolidó su dominio como uno de los relevistas más efectivos del torneo. Con la serie inclinada y el impulso de su lado, Industriales buscará en el próximo choque la victoria que lo instale en la discusión del título, mientras Mayabeque intentará aferrarse a la épica para extender la batalla. jha/blc