Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. Muchos jugadores siguen viendo las Tarjetas Llave como uno de los peores aspectos de Nintendo Switch 2, pero creo que Nintendo tiene muy fácil cambiar esa percepción. Desde que se presentó Nintendo Switch 2 el 2 de abril de 2025 en un Nintendo Direct en el que se dio a conocer todas las novedades y cambios del nuevo hardware, solo un aspecto ha sido el foco de críticas y debates que, hoy día, siguen todavía activos y que han generado malestar entre una parte de los jugadores, en especial entre los amantes del formato físico, entre los que me incluyo. Ha pasado ya más de un año, pero las Tarjetas Llave siguen siendo objeto de críticas con cada nuevo gran lanzamiento que opta por este formato, y en especial, sin son de grandes compañías como Capcom o Square Enix.
Ambas han lanzado todos y cada uno de sus títulos, sin excepción, en Tarjeta Llave, desde Resident Evil Requiem a Final Fantasy VII Rebirth o Devil May Cry 5, que saldrá en dos meses. En algunos casos, tal y como han confesado sus creadores, se debe más a limitaciones técnicas que a otra cosa (no hay Game Cards de 100 GB) y, además, la velocidad de lectura es más lenta que el almacenamiento interno, lo que podría provocar problemas en algunos juegos. Vale, compramos pulpo en esos casos, ¿pero y el resto? ¿Por qué Hades II ha podido tener edición física de verdad y Devil May Cry 5 no? ¿Por qué editores más modestos, como Meridiem, son capaces de sacar Super Meat Boy 3D en formato físico "de verdad" y las grandes multinacionales como Square no ha podido hacer lo propio con Dragon Quest VII Reimagined? Sí, está claro que es un tema de costes, las Game Card son más caras que una Tarjeta Llave, pero parece que los indies tienen claro que primero va el respeto al comprador, aunque eso implique aumentar el precio final.
Porque, por si todavía no se han enterado, el que compra en formato físico hoy en día es porque quiere el juego entero en la tarjeta, por si el día de mañana se va el mundo a la mierda, tener la opción de coger el juego de la estantería y jugar sin depender de descargas o Internet. Por poner un ejemplo. Vaya por delante que no soy de los talibán que ven a las Tarjetas Llave como el enemigo a batir. No me gustan por lo que implican, por lo que acabo de decir que no contienen el juego en sí mismo, pero me parece una solución infinitamente menos mala que, por ejemplo, los CIB, Code in a Box o código en una caja, como va a ser GTA 6 en su lanzamiento.
Para eso, sácalo directamente en digital, la verdad. Siempre puedes venderlos, prestarlos o regalarlos, porque no quedan asociadas a tu cuenta como un código de descarga. Por eso digo que me parecen un "mal menor", porque también tienen ventajas respecto a lo que teníamos antes, no solo inconvenientes. El problema de fondo es que Nintendo tiene una mala experiencia previa con las tiendas digitales, y en cierto modo, eso está ahí latente, aunque no nos demos cuenta de manera consciente.
Me estoy refiriendo al cierre de la eShop de 3DS y Wii U, con el que se perdieron para siempre más de 1000 juegos y, a día de hoy, solo puedes volver a descargar tus compras... pero sin tener ninguna garantía de hasta cuándo podrás hacerlo. Lo mismo en 5 años Nintendo dice "hasta aquí", y todo lo que no tengas descargado, se quedará en el limbo. Creo que ese es justo el miedo que tiene la gente con las Tarjetas Llave. En cierto modo, se perciben como un producto con fecha de caducidad (hasta que Nintendo decida cerrar la eShop de Switch 2), aunque a día de hoy no sabemos cuándo será, aunque no tiene visos de que vaya a ser corto o medio plazo plazo.
Pero Nintendo tiene muy fácil quitar todas las dudas sobre este formato. Y solo necesita una frase: "La eShop de Nintendo Switch y Switch 2 no cerrará nunca y siempre estará abierta para comprar y descargar juegos, ahora y en 2070." Si Nintendo diera ese paso y se comprometiera a dar esa garantía, ¿a qué la percepción de las Tarjetas Llave cambiaría ligeramente? Sigue sin ser la opción perfecta para mí, pero despejar las dudas y saber que lo que he comprado no será un pedazo de plástico inútil en unos cuantos años, al menos hace que el trance sea más llevadero. ¿O no?