La temporada 3 de House of the Dragon llevó a Rhaenyra Targaryen a uno de los momentos más importantes de su historia: la toma de Desembarco del Rey. Después de la muerte de Jacaerys Velaryon en la Batalla del Gaznate, la reina negra llega marcada por el dolor, la rabia y la necesidad de demostrar que todavía puede reclamar el Trono de Hierro. La entrada de Rhaenyra y Daemon a la capital no comienza como una masacre abierta. Gracias al acuerdo previo con Alicent Hightower y al apoyo de los Capas Doradas, el control de la ciudad cae rápidamente del lado negro.
Sin embargo, la verdadera prueba llega dentro de la Fortaleza Roja, cuando Rhaenyra debe decidir qué hacer con los símbolos vivos del régimen verde, detalle que le da mucho valor al segundo episodio de la tercera temporada de House of the Dragon. También te recomendamos: House of the Dragon: quién es Jasper Wylde y por qué importa en la guerra House of the Dragon, Rhaenyra y sus primeras ejecuciones como reina La primera gran ejecución es la de Otto Hightower, antiguo Mano del Rey, padre de Alicent y uno de los principales responsables de la coronación de Aegon II. Otto aparece tras haber estado encerrado en las mazmorras, y su presencia funciona como un recordatorio directo de todo lo que llevó a la guerra. Daemon presiona a Rhaenyra para que actúe.
Le recuerda que todos la están mirando y que, si quiere gobernar, debe mostrar firmeza. El momento es brutal porque Rhaenyra no ejecuta a Otto con triunfo, sino con evidente dolor. Está rota por la muerte de su hijo, pero también atrapada por el peso de la corona. La segunda muerte clave es la de Jasper Wylde, conocido como Vara de Hierro.
Jasper fue uno de los defensores legales más duros del bando verde y apoyó la idea de que el trono debía pasar antes a un hijo varón que a una hija. En la toma de la capital, Daemon lo mata poco después de la ejecución de Otto, sellando con sangre el cambio de poder. Aunque Rhaenyra no ejecuta personalmente a Jasper, su muerte ocurre bajo su nueva autoridad. Por eso, tanto Otto como Jasper pueden verse como las primeras víctimas políticas del inicio de su reinado en Desembarco del Rey.
La escena deja claro que la llegada de Rhaenyra al Trono de Hierro no es una victoria limpia. Ella asciende entre sangre, lágrimas y decisiones que la alejan de la joven heredera que Viserys quiso proteger. Ahora es una reina en guerra, obligada a gobernar un reino que ya está profundamente fracturado. ¿Qué opinas de las primeras ejecuciones de Rhaenyra en House of the Dragon? ¿Crees que eran necesarias para asegurar el poder o marcan el inicio de una reina más cruel? No te pierdas de esta y otras noticias suscribiéndote a nuestro feed de Google News.