Nikola Jokic, la calma inquieta

Nikola Jokic, la calma inquieta

Nikola Jokic, uno de los pívots más especiales habidos y por haber, ha asegurado en múltiples ocasiones que quiere ser un Nugget de por vida. También lo hizo –en múltiples ocasiones– Giannis Antetokounmpo respecto de los Bucks. Desde su anillo en 2021, en Milwaukee andaban de capa caída: tres eliminaciones consecutivas en primera ronda para tocar suelo en 2026, donde ni siquiera han sido capaces de quedar entre los diez primeros del Este. Un declive que ni fichajes agresivos como el de Damian Lillard en 2023 pudieron frenar.

En Colorado las cosas no marchan mucho mejor en términos absolutos desde el Larry O’ Brien de 2023; dos semifinales de conferencia y apeados en primera ronda por los Timberwolves en esta edición. La comparación entre ambos conjuntos termina prácticamente ahí. Pero no la sombra a un temor creciente que sintieron durante años en Wisconsin hasta que, finalmente, se hizo realidad. Giannis Antetokounmpo, traspasado a Miami Heat Según han adelantado Marc Stein y Jake Fischer, Jokic no tiene previsto mover ficha este verano.

No siente la necesidad de precipitarse. Técnicamente, puede firmar desde ya una extensión de cuatro años y alrededor de 280 millones de dólares . Pero también tiene la opción de esperar al próximo verano para renovar o, directamente, rechazar su opción de jugador y negociar entonces un nuevo contrato de hasta cinco temporadas. En el hipotético caso de que llegara a la agencia libre, solo podría firmar un acuerdo de cuatro años con un salario inicial equivalente al 35% del límite salarial y subidas anuales del 5%.

Si el tope salarial crece el próximo verano al ritmo previsto, ese acuerdo rondaría los 265 millones de dólares. ¿Hay proyecto para repetir? Es decir, esperar no supone renunciar al dinero. Ni tampoco la codicia de amasar más. Esperar le permite al serbio mantener todas las puertas abiertas mientras observa (y corrobora) que el proyecto de los Nuggets no se resiente a su alrededor, con Stan y Josh Kroenke firmes en su compromiso por rodearlo lo mejor posible en pos de ganar su segundo campeonato.

Esa es la verdadera presión para Denver: no convencer a Jokic con un contrato récord —porque con los derechos Bird tendrán siempre ventaja—, sino convencerle de que Colorado sigue siendo el lugar ideal desde el que aspirar al título. Porque como suele decirse, lo difícil no es llegar a la cima, sino mantenerse en ella. Y en estos casos, esperar ‘el momento idóneo’ suele ser un arma de doble filo. La NBA reciente está llena de ejemplos de franquicias que se vieron obligadas a mover ficha cuando su estrella evitó comprometerse a largo plazo y el tiempo terminó volviéndose en su contra: Paul George en Indiana, Anthony Davis en NOLA, Dwight Howard en Orlando o Carmelo Anthony en los mismísimos Denver Nuggets.

Mercado NBA 2026, en directo: resumen de traspasos y fichajes (Fotografía de portada de Jesse Johnson-Imagn Images)