La intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa obligó a la ciudad alemana de Leipzig a suspender por completo el servicio de tranvías este sábado, luego de que las altas temperaturas provocaran daños en la infraestructura ferroviaria y comprometieran la seguridad de la circulación. La empresa de transporte público Leipziger Verkehrsbetriebe (LVB) informó que el material sellador ubicado entre los rieles y el asfalto se derritió debido al calor extremo. Como consecuencia, el compuesto se desplazó y acumuló en distintos tramos de la red, impidiendo la operación segura de los tranvías. Ante esta situación, la compañía decidió mantener suspendido el servicio hasta nuevo aviso mientras inspecciona la magnitud de los daños.
Aunque los tranvías permanecen fuera de servicio, los autobuses continúan operando en la medida de lo posible. Sin embargo, la empresa reconoció que algunas unidades también registraron fallas mecánicas relacionadas con las elevadas temperaturas. Asimismo, LVB indicó que no dispone, por el momento, de suficientes autobuses para sustituir toda la capacidad del sistema de tranvías. Alemania suspende tranvías por calor extremo El episodio ocurrió durante el punto más intenso de una semana marcada por temperaturas superiores a los 30 grados Celsius, que alcanzaron cerca de los 40 grados el sábado.
El calor también afectó otros servicios en Leipzig, donde varios supermercados reportaron fallas en sus sistemas de refrigeración. La situación forma parte de una ola de calor excepcional que golpea a varios países europeos y mantiene en alerta a las autoridades. Francia figura entre las naciones más afectadas, con registros superiores a los 40 grados en diversas localidades y jornadas que rompieron récords históricos de temperatura. Los servicios de emergencia permanecen en vigilancia ante el impacto del fenómeno sobre la población y las infraestructuras.