Cuando pensamos en Guerrero, destinos como Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo o Taxco suelen venir inmediatamente a la mente. Sin embargo, existe un rincón lleno de magia, tradición, paisajes espectaculares y una riqueza cultural única que espera ser descubierto: el binomio turístico Copala-Marquelia, una joya del llamado Hogar del Sol. Ubicado entre exuberantes paisajes, playas vírgenes y comunidades llenas de historia, se ha convertido en el destino ideal para quienes buscan desconectarse de la rutina y vivir experiencias auténticas frente al mar. Además de sus impresionantes escenarios naturales, esta región enamora por la calidez de su gente, su exquisita gastronomía y la tranquilidad que se respira en cada rincón.
Aquí, el tiempo parece transcurrir más despacio, invitando a disfrutar cada atardecer, cada platillo y cada momento. Uno de los imperdibles durante la visita es Casa Laud, un espacio que combina hospitalidad, diseño y confort, ofreciendo una experiencia íntima y relajada para quienes desean disfrutar en un entorno privilegiado. La propuesta gastronómica también sorprende. El restaurante Discover se ha consolidado como una parada obligada para degustar sabores frescos inspirados en la cocina local, mientras que El Faro conquista a sus visitantes con espectaculares vistas y una oferta culinaria que rinde homenaje a los productos del mar.
Para los amantes de los mariscos, Mariscos El Sinaloense ofrece recetas tradicionales llenas de sabor, ideales para disfrutar después de una mañana de playa o una tarde explorando la región. Y si lo que se busca es relajarse frente al océano, el Club de Playa Aquetzalli es el escenario perfecto. Con un ambiente relajado y vistas privilegiadas al Pacífico, este lugar invita a disfrutar del sol, la brisa marina y la belleza natural que caracteriza al Hogar del Sol. El nuevo binomio Copala- Marquelia del estado de Guerrero, es mucho más que un destino turístico: es una experiencia que conecta con la naturaleza, la cultura y las tradiciones de una de las regiones más fascinantes de México.
Un paraíso aún por descubrir que demuestra por qué Guerrero continúa siendo, orgullosamente, el auténtico Hogar del Sol.