El FC Barcelona tiene claro su compromiso con Julián Álvarez (26 años). El club azulgrana se ha fijado como gran objetivo al delantero argentino para sustituir la marcha de Robert Lewandowski y, aunque estemos a punto de llegar al mes de julio, en la entidad barcelonista no hay vértigo ni nervios por la posición absolutamente cerrada del Atlético de Madrid respecto de una posible venta de su estrella. Todo lo contrario: en el Barça se tiene claro que ya que Julián se ha ‘mojado’ de una forma contundente y pública a ojos de todo el mundo para forzar su venta, desde el Spotify Camp Nou no se le puede dejar ‘tirado’. Es decir, que el FC Barcelona quemará sus naves para intentar contratarlo.
Eso no quiere decir que si la situación continúa enquistada dentro de un tiempo, el club no se reserve la potestad de abrirse a alguna alternativa, pero de entrada el objetivo prioritario sigue siendo el argentino y además, de una forma reforzada dado cómo se la ha jugado por el Barça. “Hablé con la gente del club con la que tenía que hablar y creo que lo mejor es una transferencia para cumplir mi sueño”, dijo hace apenas una semana el delantero del Atlético de Madrid tras jugar con Argentina contra Austria. El Barça está convencido de su apuesta y más tras ver cómo está empujando Álvarez. Refrenda esa postura el hecho de que el futbolista defiende que el Atlético se comprometió con él a ayudarle a hallar una salida a una situación en la que no se encuentra a gusto pese a tener contrato en vigor hasta el año 2030. Eso sí, en el club azulgrana también tienen claro que no se puede correr mucho con el futbolista en pleno Mundial, defendiendo los colores de una de las más serias aspirantes al título.
En ese contexto, y para evitar que se acuse a Julián de dinamitar el día a día del combinado albiceleste, el Barça cree que lo mejor es pausar unos días los movimientos por su gran objetivo de mercado. En el Barça intuyen que en algunas voces del Atlético crece la sensación de que habrá que vender, pero también creen que les va bien dilatar todo el proceso. Problemas de comunicación En el fondo también subyace que hay un problema de comunicación. Joan Laporta mantiene el contacto con Enrique Cerezo, pero el presidente del Atlético no es el que tiene un perfil más ejecutivo sino representativo.
Mientras, Mateu Alemany y Deco tampoco tienen relación tras la salida del ejecutivo balear del club azulgrana. Además, la relación de Alemany con Laporta también quedó ‘tocada’ durante la campaña electoral tras apoyar el balear a Xavi Hernández. El agente de Julián también está ‘marcado’ por los dirigentes del club rojiblanco, ya que le culpabilizan de los movimientos para sacar al futbolista de la entidad rojiblanca. Otro elemento que de momento retarda la nueva ofensiva culé es que no hay jugadores que puedan entrar en la operación.
Uno que le gusta al Atlético es Ferran Torres, que no está por la labor, al menos hasta ahora. Por otro lado, Marc Casadó no tiene el quorum del área técnica del club ‘colchonero’ aunque a él le gustaría recalara en el Metropolitano. El FC Barcelona ya envió una primera oferta al Atlético de Madrid por Julián tasada en 100 millones de euros que el club madrileño ni respondió. Habrá nueva ofensiva pero se está madurando la estrategia.