Después de meses de rumores, fotografías, especulaciones y versiones encontradas, Ana Carla Sinclair decidió romper el silencio. La cantante y compositora eligió TVyNovelas para contar, por primera vez, su verdad sobre el romance que vivió con Gabriel Soto y que, asegura, terminó por romperle el corazón. La decisión llegó después de que el actor de melodramas declarara ante la prensa en un aeropuerto que ella era únicamente una amiga. Aquellas palabras marcaron un antes y un después para la artista, quien hoy asegura que necesitaba contar su versión para poner fin a los rumores. “Sí, efectivamente yo era la mujer con la que habían visto a Gabriel en los aeropuertos, en la playa”, revela con serenidad. “La primera vez que nos captó la prensa a punto de tomar un vuelo llevábamos meses saliendo, ese primer viaje fue hacia Los Ángeles, hicimos varios viajes juntos, estábamos construyendo algo como pareja y por eso me sorprendieron mucho las declaraciones”.
Para Ana Carla, conocida como La Sinclair, el golpe fue mucho más profundo de lo que muchos imaginaron. No se trata ba únicamente de una relación sentimental, sino de un proyecto de vida que había comenzado a construir paso a paso. “El hecho de que te nieguen, duele como mujer, porque fue la primera relación que yo le presenté a mi hijo y a mi familia después de separarme del padre de mi niño. Entonces nos integramos como familia, tuvimos varias cenas con mi gente, estuvimos en fechas importantes como cumpleaños y días festivos, y definitivamente duele, es un shock, pero ya estamos saliendo del otro lado”. La cantante recuerda que conocía al actor desde hacía varios años gracias a amigos en común, aunque el romance inició mucho después. “Nos conocíamos desde el 2011, pero empezamos a salir en noviembre de 2022”.
Desde el inicio, asegura, la relación tomó un rumbo serio:“Yo lo conocí en un momento muy vulnerable, él estaba en un punto muy bajo, me expresó que yo era una persona que lo había salvado, que era muy importante para él, que era su chica, su vida, su todo. Me juró amor y fidelidad”. Las promesas parecían ir acompañadas de acciones. “Cuando comenzamos la relación fuimos a terapia juntos, a hacer ejercicio, no nos despegábamos, estábamos construyendo una vida, por esa razón yo involucré a mi familia y a mi hijo”. El romance se extendió durante un año y medio, hasta que todo terminó de manera inesperada. “El truene fue en mayo, regresando de la playa, donde nos hicimos un tatuaje que significa amor eterno, el encuentro de las vidas pasadas”.
Incluso recuerda con exactitud la fecha de ese símbolo que, para ella, representaba un compromiso emocional. “El tatuaje nos los hicimos el 14 de mayo, día de mi cumpleaños, él también lo tiene”. Para Ana Carla, aquella decisión nunca habría sido tomada si no hubiera existido una relación amorosa. “Hablamos mucho de que éramos almas gemelas, que nos habíamos encontrado perfectamente para ayudarnos, que nos hacíamos bien y pues yo no me hago un tatuaje con un amigo, mucho menos me voy de viaje, tampoco involucro a mi hijo. He mantenido eso con respeto porque después de que tienes un hijo los valores cambian, los niños no tienen corazón de condominio, no puedes estar metiendo y sacando gente”. La intérprete también comparte que ambas familias llegaron a convivir. “Mi mamá y su esposo fueron varias veces a su casa en Acapulco, a las celebraciones, en verano”.
Sin embargo, con el paso del tiempo llegaron las dudas. Hoy reconoce que hubo señales que prefirió ignorar. “La decepción también es hacia mí misma porque no pude pensar que las cosas iban a ser diferentes conmigo, pero yo creía que las personas merecen una segunda oportunidad y yo lo veía vulnerable, en el hospital, viviendo momentos difíciles, entonces creía que había tocado fondo y estaba cambiando”. A pesar de que el actor negó públicamente el romance, Ana Carla sostiene que existen hechos que respaldan su versión. “Si alguien quiere cambiar la narrativa para proteger sus intereses o para no hacerse responsable de sus acciones, allá esa persona, pero yo me manejo con integridad”. “Él puede decir lo que quiera, pero existe una verdad absoluta que no se puede ocultar, ahí están los audios, las fotos, el año y medio que estuvimos juntos”. También deja claro que nunca quiso sacar provecho mediático de la relación. “Jamás busqué aprovecharme del romance, mientras estuvimos juntos nunca le llamé a paparazzis, no me importaba el foco, no lo presioné para que lo hiciera público, lo que le llegué a pedir es que fuera una relación privada, más no secreta”. “Le deseo lo mejor para siempre, no está bien tener rencor en el corazón”.
Y continúa: “Con mi hijo se portó muy bien, era muy padre porque él es una persona con mucha disciplina, constancia, tiene mucha luz, mucha energía positiva y eso fue un gran ejemplo para mi hijo en su momento. Tomábamos clases de box, cenábamos los tres y creo que para mi hijo fue algo importante, una inspiración y eso lo agradezco porque le dio esa estabilidad al niño”. Con el duelo prácticamente superado, Ana Carla asegura que hoy su prioridad es cuidar de sí misma. “No puedo guardar odio, simplemente puse mis límites y cuido mi corazón”. La artista explica que aceptó esta entrevista porque quería terminar con las especulaciones. “Hoy decido hablar para acallar rumores, para evitar que manche mi imagen o se digan cosas que no son ciertas, fuimos novios, una pareja ante los ojos de nuestro círculo cercano”.
Más allá de este episodio sentimental, Ana Carla Sinclair continúa enfocada en la música, terreno en el que ha construido su carrera como artista independiente desde hace casi dos décadas. “Soy una persona que ha vivido de la música desde el 2007, he tenido una escuela muy grande, tomé clases con una de las mejores maestras de canto del mundo y estuve en La Voz México 2011. Ahorita tengo más de 45 canciones en plataformas digitales y todas son de mi composición porque soy cantautora”. Hoy, esa historia de amor también se convirtió en inspiración artística. “Me tomé mi tiempo para llorar, para vivir mi duelo, he sanado con música, le escribí canciones alegres y ya después compuse las de desamor. Él me inspiró para escribir Bad Boys, que llegó al Festival de Cannes, así hice catarsis.
Y se vienen más temas, uno se llama It’s Over, o sea, se acabó”.