Bloomberg — La gobernadora de Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, señaló que la decisión del banco central de pausar los ajustes de la tasa de interés no tiene una duración predeterminada, mientras las autoridades evalúan si la reciente desaceleración de la inflación se mantendrá. El banco central mantuvo el jueves su tasa de referencia en 6,50% y señaló que la postura actual es adecuada para el entorno macroeconómico y los riesgos provenientes del exterior. En respuestas escritas a Bloomberg, Rodríguez explicó que la pausa da tiempo a Banxico para evaluar si los factores que impulsan la inflación siguen siendo compatibles con la convergencia hacia la meta del 3%, con un margen de un punto porcentual. “No existe una duración predefinida”, afirmó Rodríguez sobre la pausa. “Esta postura es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico y también nos permite evaluar las implicaciones de la dinámica inflacionaria reciente sobre nuestras previsiones”. Sus declaraciones refuerzan el mensaje de la decisión unánime adoptada el jueves, que indica que, tras un prolongado ciclo de recortes de tasas, Banxico entra ahora en una etapa de esperar a ver la evolución.
La inflación ha disminuido en las últimas semanas, pero las presiones subyacentes sobre los precios persisten en algunos sectores de la economía, especialmente en los servicios. Al mismo tiempo, la debilidad de la demanda interna reduce el riesgo de que el crecimiento vuelva a impulsar la inflación. “Los principales determinantes de la inflación apuntan hacia una moderación de las presiones inflacionarias”, afirmó la funcionaria. “Parte de los efectos para mitigar las presiones en precios de la política monetaria claramente restrictiva de los últimos años aún se encuentran en operación”. Ver más: Banco Plata inicia contrataciones para lanzar casa de bolsa Rodríguez señaló que la decisión de mantener sin cambios las tasas de interés se basó en una evaluación integral de las perspectivas de inflación. La inflaicón general bajó al 3,55% en la primera quincena de junio, mientras que la tasa no subyacente volvió a niveles observados a finales de 2025, explicó. “La inflación general se ha comportado de acuerdo a nuestras previsiones”, añadió. “En este contexto, mantener la tasa de referencia en su nivel actual nos permitirá evaluar las implicaciones de esta dinámica sobre nuestras previsiones”.
El impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios de los combustibles en México también ha sido limitado, mientras que los avances hacia un posible acuerdo en la región podrían aliviar parte de las presiones sobre la oferta que afectan a los precios mundiales de la energía y de las materias primas. No obstante, los servicios siguen siendo un foco de preocupación. Rodríguez destacó el traspaso de mayores costos y ajustes en los precios relativos vinculados a los cambios en la demanda tras la pandemia, especialmente en los servicios de alimentos. La economía de México le da a Banxico margen para ser paciente, ya que la actividad ha mostrado un desempeño débil durante varios trimestres y el producto interno bruto se contrajo en el primer trimestre de 2026, con debilidad en prácticamente todos los sectores. “Tanto el consumo privado como la inversión mostraron un retroceso al inicio del año, siendo particularmente relevante la de la inversión”, señaló Rodríguez. “Todo esto en un contexto en el que la incertidumbre asociada con el entorno externo ha contribuido a una amplia cautela en las decisiones de inversión”.
Banxico pronostica que la economía reanudará la senda de crecimiento en el segundo trimestre y posteriormente mantendrá un ritmo de expansión moderado. Según Rodríguez, los indicadores más recientes apuntan en esa dirección, incluido el repunte de la actividad industrial en abril, impulsado por la construcción y la manufactura, la mejora del sector servicios y la resiliencia de las exportaciones pese al contexto de incertidumbre.