Resucitable. Con este epíteto en la cabeza deben haber tomado los Pistons la decisión de seguir apostando por Kevin Huerter, un jugador que no viene precisamente de jugar su mejor temporada tras militar una mitad en Chicago y la otra en Detroit; entre ambas, un 30,8% en tiros de tres. Su ‘especialidad’. Pero a pesar de ello –y de la escasa confianza que le dio J.B.
Bickerstaff desde su llegada (suplente, varios banquillazos, inaudito en playoffs y solo 20 minutos de media en 25 partidos)– en la Motortown creen en él. Al menos eso se desprende de su renovación por tres años y 27 millones de dólares, anunciada por ESPN . El escolta de 27 años, arrancó la temporada 2025-26 en los Chicago Bulls, pero aterrizó en Detroit el 3 de febrero como parte de un traspaso a tres bandas en el que también participaron los Minnesota Timberwolves. El cambio de aires nos dejó una adaptación difícil y promedios 8,6 puntos, 2,8 rebotes, 2,5 asistencias y 1,1 robos, con un 44,3% en tiros de campo y el gran lunar desde larga distancia, convirtiendo solo el 29,4% de sus intentos exteriores, muy por debajo del 36,8% que acredita como promedio en la NBA y de la plusmarca del 40% que alcanzó durante la 2022-23 en Sacramento.
Seleccionado por Atlanta Hawks en el puesto 19 del draft de 2018, Huerter fue ganando peso de forma progresiva durante sus cuatro años en Georgia antes de ser traspasado a los Kings en julio de 2022. Allí fue una pieza importante en un equipo que firmó un balance de 94-70 durante sus dos temporadas completas en California, antes de acabar en Chicago a mitad del curso 2024-25. A lo largo de su carrera NBA, Huerter promedia 11,4 puntos, 3,4 rebotes y 2,9 asistencias en 27,4 minutos por noche. Ahora, ya con una temporada completa por delante en Detroit, el exterior intentará asentarse como amenaza fiable en una rotación que quiere dar otro paso después de caer eliminada en segunda ronda de playoffs por los Cleveland Cavaliers (4-1) . (Fotografía de portada de Rick Osentoski-Imagn Images)