Exactamente un año después de la primera acusación, hemos sabido que Malik Beasley ha sido impotado por cargos referidos a una trama de amaño de partidos. Entre dichos cargos está haber manipulado su anotación o alterar otras estadísticas. El gobierno está negociando una rendición con Beasley en el marco de la próxima semana. Hace ya unos meses que la NBA se apartó de la investigación sin haber encontrado pruebas fehacientes del comportamiento delictivo del escolta ex de Pistons, Lakers, Bucks y Timberwolves entre otros.
Él mismo apareció en sus redes sociales defendiendo su inociencia y asegurando que volvería pronto a las pistas este mismo año. Sin embargo, ningún equipo se interesó por su situación y el silencio era la norma con respecto a presuntas ofertas. Por lo que el entorno de la liga debía estar avisado (o desconfiar). Durante este tiempo, se han sacado a la palestra los problemas financieros que han afectado a Beasley prácticamente desde que debutó en la NBA.
A pesar de haber amasado casi 60 millones de dólares pre-impuestos durante su carrera. El jugador fue acusado por primera vez días antes de firmar el que seguramente hubiese sido el contrato de su vida. (Fotografía de portada de Sam Navarro-Imagn Images)