Samsung vuelve a estar bajo la lupa de la justicia por su negocio de memoria RAM. Una demanda colectiva presentada en California acusa a Samsung Electronics, Samsung Semiconductor, SK Hynix y Micron de restringir artificialmente la oferta de DRAM convencional. Esto se haría para redirigir su capacidad hacia memorias más rentables para la IA. La demanda llega en un momento incómodo para una Samsung que ya aceptó en 2005 pagar una multa penal de 300 millones de dólares en Estados Unidos por participar en una conspiración internacional para fijar precios de DRAM.
La acusación actual: menos memoria convencional mientras sube la demanda de IA El mundo anda muy nervioso en estos momentos por el aumento desorbitado del precio de la memoria RAM. Las primeras consecuencias ya se están viendo en la subida del precio de productos de Apple o Xbox de Microsoft. El problema es que puede que, parte de la subida, no sea real y esté “amañada” por diversas empresas. Bull Theory@BullTheoryio🚨 SAMSUNG, SK HYNIX, AND MICRON ARE GETTING SUED FOR ENGINEERING THE MEMORY CHIP SHORTAGE.The lawsuit, filed June 25 in California, accuses the three companies of using their pivot to AI memory chips as cover to cut production of regular DRAM, the memory used in everyday https://t.co/eqMQeb8jFt 29 de junio, 2026 • 10:16 691 17 Aquí entran en juego Samsung y otras empresas dedicadas a este sector.
La demanda acusa a Samsung, SK Hynix y Micron de haber reducido la producción de RAM convencional a la vez que le daban prioridad a memorias más caras para inteligencia artificial. Según la demanda, esa estrategia habría limitado la oferta disponible para portátiles, móviles y consolas, subiendo los precios. Varios medios especializados como Law360 y Wccftech hablan de una acción antimonopolio contra los tres grandes fabricantes de memoria. Además, el hecho de que Samsung figure en la demanda, siendo una de las marcas más reconocibles del mundo, le da una dimensión especial al caso.
Samsung no llega a este caso con el expediente limpio El punto más delicado para Samsung no es solo la nueva demanda, es el antecedente que todos conocemos. En 2005, el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó que Samsung Electronics y Samsung Semiconductor aceptaron declararse culpables y pagar 300 millones de dólares por su papel en una conspiración internacional para fijar precios en el mercado DRAM. En aquel entonces también fueron sancionadas otras empresas del sector, como Hynix, que aceptó pagar 185 millones de dólares, y Elpida, con 84 millones. La nueva demanda vuelve a centrarse en el mismo mercado: la memoria DRAM, un componente clave en ordenadores, móviles, servidores, consolas y tablets.
La gran diferencia es que ahora el contexto es más polémico: los fabricantes prefieren vender su memoria para usos relacionados con la inteligencia artificial en lugar de seguir ofreciéndola al mismo precio para productos de consumo. Al final, todos los consumidores terminaremos pagando las consecuencias de este comportamiento. El negocio le sale redondo a Samsung, pero no al usuario Mientras los usuarios ven subir el precio de la RAM, los SSD, los portátiles y las consolas, Samsung está en una posición privilegiada. Las empresas ligadas al boom de la IA están viviendo una época dorada en bolsa.
Por ejemplo, basta con buscar el precio de la acción de Samsung para ver que ha subido un 440% en el último año. En el caso de SK Hynix vemos cómo se ha disparado un 310%. Estas empresas se han colocado en el lado que gana con la escasez: venden la memoria más cara, ganan peso en el negocio de la IA y se revalorizan como fabricantes de chips. En el otro lado de la moneda queda el consumidor, que paga más por el mismo portátil, por el mismo móvil o por la misma videoconsola.