Canciller cubano reafirma vocación de paz de la isla

Canciller cubano reafirma vocación de paz de la isla

En conferencia de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores mostró documentos que circulan de manera clandestina y que, según dijo, constituyen la base de las presiones que Washington ejerce contra gobiernos y diplomáticos para impedir la sesión de la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo, prevista para el 7 de julio. Rodríguez denunció un documento titulado «El régimen tiene que reformarse» que contiene «capítulos mendaces, calumniosos, ofensivos para la dignidad y la soberanía de cualquier Estado». Otro documento, señaló, presenta a Cuba como parte beligerante en la guerra de Ucrania, «lleno de mentiras, sin una sola evidencia, sin un solo dato». El canciller rechazó tajantemente la amenaza militar de la mayor potencia militar y nuclear del planeta contra Cuba y reiteró que en la isla no hay bases militares extranjeras. «La única base extranjera que usurpa territorio de nuestro país es la base estadounidense que ocupa territorio en Guantánamo», afirmó.

Rodríguez subrayó que Cuba ha sido, es y será un país de paz, y recordó que La Habana fue el lugar donde se firmó la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Denunció que en días recientes, el gobierno de Estados Unidos trató de impedir que el Programa Mundial de Alimentos de la ONU aprobara ayuda humanitaria en alimentos para Cuba por 116 millones de dólares, utilizando maniobras procesales y sucias. «A pesar de argucia procesal, el gobierno de los Estados Unidos quedó totalmente aislado en una votación democrática en el Programa Mundial de Alimentos. Fue acompañado solamente por un segundo Estado», afirmó Rodríguez. El diplomático cubano contrastó esta conducta con el ofrecimiento de ayuda humanitaria de Estados Unidos a Cuba por 100 millones de dólares, que calificó de «fanfarria» que no se ha concretado.

Rodríguez recordó que el bloqueo ha causado daños acumulados por 170 mil millones de dólares y que solo en el año pasado los daños fueron calculados en siete mil 556 millones, casi un 50 por ciento más que el año anterior. «El daño humano es incalculable. El sufrimiento, las privaciones, la angustia, los apagones, las dificultades con los alimentos, las dificultades para adquirir medicamentos, no pueden contabilizarse en números», afirmó. El canciller subrayó que Cuba es una nación amante de la paz y del diálogo, que cree firmemente en el multilateralismo y en el papel central de Naciones Unidas. «Para las cubanas y cubanos es sagrada la patria libre, soberana, digna e independiente. Por ese ideal, varias generaciones de patriotas han pagado el precio supremo y soportado todos los sacrificios.

Ahora no será diferente», precisó. rc/mks