Derrota dura y dolorosa del movimiento Stop Killing Games

Derrota dura y dolorosa del movimiento Stop Killing Games

Llevamos meses siguiendo la pista a una iniciativa que parecía imparable. Stop Killing Games es un movimiento que busca blindar por ley a los videojuegos frente a cierres definitivos de sus servidores, evitando que desaparezcan para siempre y obligando a las desarrolladoras a ofrecer alternativas que mantengan el juego jugable en el futuro. Casos como los de The Crew o Anthem indignaron a la comunidad, porque ambos han dejado de venderse y quienes los compraron ya no pueden disfrutarlos. Stop Killing Games pierde en California Dado que Stop Killing Games se ha expandido tan rápido y ha llegado incluso a la Comisión Europea, era cuestión de tiempo que una propuesta similar se debatiera en Estados Unidos, y eso fue exactamente lo que ocurrió hace unas semanas.

La Protect Our Games Act nació a raíz de la queja de un residente de San Diego que vio cómo algunos de los juegos que había comprado desaparecían de su biblioteca, y dicha propuesta logró superar una primera votación en la Asamblea Estatal de California por 43 votos a favor y solo 16 en contra La iniciativa, impulsada por el asambleísta californiano Chris Ward, buscaba obligar a los estudios a mantener jugables los títulos de pago incluso después del cierre de sus servidores. El resultado en la Asamblea fue solo el primer paso hacia su conversión en ley, pero aún quedaban varios trámites por delante, entre ellos una nueva votación clave en el Senado estatal de California. Lamentablemente ha sido en el Senado donde la Protect Our Games Act ha fracasado y ha sufrido una dura derrota. Según recoge el medio VGC, cuatro demócratas votaron a favor, tres republicanos votaron en contra y el resto se abstuvo, lo que impidió alcanzar la mayoría necesaria para que el proyecto siguiera adelante.

Sin embargo, un miembro de Stop Killing Games explicó en Reddit que fueron las abstenciones las que abocaron la Protect Our Games Act al fracaso. "En una votación de comité, una abstención no es neutral. Tiene el mismo efecto práctico que un no, porque un proyecto de ley solo avanza si obtiene la mayoría de votos a favor", argumenta. "No tener suficientes síes significa que el proyecto se detiene aquí en esta sesión. Esa es la derrota". De haber salido adelante, la ley habría obligado a los editores a avisar con al menos 60 días de antelación antes de apagar los servidores de un juego, detallando la fecha exacta, qué funciones dejarían de funcionar o indicar los riesgos de seguridad.

Protect Our Games Act obligaría también a ofrecer una versión jugable sin conexión, un parche que permitiera servidores privados o la devolución íntegra del dinero pagado por el juego. Pese a la derrota, desde Stop Killing Games aseguran que esto no es el final, sino que es un tropiezo por el camino. "No nos estamos deteniendo. Ni de lejos. La próxima sesión volveremos con presencia de lobby presencial, la financiación para hacerlo correctamente y una larga lista de organizaciones y desarrolladores que apoyan la causa", afirmó el portavoz de Stop Killing Games, quien adelantó que buscan llevar versiones de esta ley a otros estados y que están "considerando seriamente" promoverla también a nivel nacional.

No es casualidad que esta batalla se librara en California. Por si te lo preguntas, este estado es considerado como la capital mundial del desarrollo de juegos por albergar más de 900 empresas vinculadas a la industria del videojuego, entre desarrolladoras, editoras y proveedores de tecnología. Todo ello está repartido entre Los Ángeles, San Francisco y Santa Monica, lo que ha generado más de 200.000 empleados en el sector dentro de Estados Unidos. Compañías como Activision Blizzard, EA Sports, Riot Games o Naughty Dog tienen en California sus estudios.

El hecho de que Protect Our Games Act se hubiera convertido en ley habría supuesto un precedente legal descomunal para todas estas empresas, más que nada porque cualquier estudio que opere en ese estado se habría visto obligado a seguir al pie de la letra lo que dicta esta norma inspirada en Stop Killing Games. Esto habría convertido a California en una especia de modelo de referencia capaz de presionar al resto de país y otros mercados a seguir el mismo camino. Aunque la Protect Our Games Act se ha estrellado en California, hace semanas Stop Killing Games vivió otro revés similar en Europa. La Comisión Europea rechazó impulsar leyes que obliguen a mantener jugables juegos cuyos servidores se han desconectado.

En su lugar, la UE solo propondrá un código de conducta voluntario para el sector. Aun así, los impulsores de la iniciativa seguirán intentándolo: quieren colar las reclamaciones de Stop Killing Games en la futura Digital Fairness Act, que podría tener mayoría de apoyos en el Parlamento Europeo. En 3DJuegos | Tenía mis dudas, pero jugar a Splatoon Raiders me ha demostrado que está muy lejos de ser un juego menor para Nintendo