El calor y falta de higiene disparan las plagas en los campamentos de Gaza

El calor y falta de higiene disparan las plagas en los campamentos de Gaza

Cada noche, cuando cae el sol sobre Gaza, el miedo no termina con los bombardeos. Para miles de familias desplazadas comienza otra amenaza: la de las ratas, los roedores y las serpientes que se cuelan entre las tiendas de campaña. El calor y la falta de condiciones higiénicas han convertido los campamentos en un foco de plagas que ya está poniendo en riesgo la salud de la población. Las montañas de basura sin recoger, las aguas residuales estancadas y los escombros acumulados han creado el entorno perfecto para la proliferación de ratas, serpientes y otros roedores.

Con la llegada del verano, las altas temperaturas aceleran su reproducción y cada vez son más las familias que aseguran convivir con ellos dentro de sus tiendas de campaña. Los más vulnerables son los niños. Muchos se despiertan con mordeduras de roedores, mientras otros desarrollan erupciones, infecciones cutáneas o enfermedades dermatológicas provocadas por la falta de higiene y la presencia de parásitos. Médicos y organizaciones humanitarias advierten de que el colapso del sistema sanitario dificulta tanto el diagnóstico como el tratamiento de estas afecciones.

Lo que antes era un problema de salubridad se ha convertido en una nueva emergencia humanitaria. Dormir ya no significa descansar, sino permanecer alerta ante animales que contaminan el agua, los alimentos y ponen en peligro la salud de quienes llevan meses sobreviviendo bajo lonas. En Gaza, el calor no solo trae temperaturas extremas; también agrava una crisis sanitaria que sigue creciendo cada día. Las tiendas de campaña que debían ser un refugio temporal, hoy para muchas familias, también son el hogar de ratas, serpientes e insectos.

Una imagen que resume hasta qué punto la crisis humanitaria en Gaza ha alcanzado incluso los aspectos más básicos de la supervivencia. Huda Hegazi, Gaza mbn/msm