El plan de Telefónica que preocupa a Digi y a otros operadores low cost: duplicar el precio al que alquila sus infraestructuras

El plan de Telefónica que preocupa a Digi y a otros operadores low cost: duplicar el precio al que alquila sus infraestructuras

Hace poco más de un mes, te contábamos que la CNMC estaba estudiando un cambio clave que podría afectar al precio al que operadores como Digi comercializan sus tarifas. La razón es que Telefónica estaría a punto de perder la última regulación a la que todavía está expuesta y que tiene un impacto significativo en el sector. La CNMC lleva tiempo trabajando para eliminar la regulación que siempre ha sufrido Telefónica por su condición de líder del mercado. Durante las últimas semanas, hemos visto que tanto el organismo regulatorio como la teleoperadora estaban en conversaciones para desregularizar el precio de las canalizaciones, bautizadas como ductos, que son propiedad de Telefónica y que no podía comercializar a un precio libre para vendérselo a sus rivales.

A medida que la competencia se ha vuelto cada vez más feroz, y no hay razones para que la firma española siga condicionada a esta regulación, Telefónica quiere liberalizar el precio y, de este modo, obtener un mayor rédito por esta infraestructura. Según la información que maneja el diario Expansión, la propuesta de Telefónica pasa por aplicar una subida de más de un 116% del precio actual en un máximo de cinco años. Este incremento sería más notable durante los primeros años, y se suavizaría a medida que nos acercásemos al quinto año. Un recurso vital para las operadoras Lo primero que debemos tener en cuenta es que nos encontramos ante un recurso que es vital para todas las compañías de nuestro país, puesto que los ductos son las conducciones subterráneas sobre las que Telefónica y sus rivales pasan los cables de fibra óptica que llegan a sus clientes.

Son, por tanto, una pieza clave a nivel operativo. Telefónica busca sustituir la regulación actual, denominada MARCO, por una propuesta de carácter voluntario con la que busca, al menos, cubrir todos los costes que les generan estos ductos, algo que hasta ahora no era posible por la excesiva regulación. La propuesta de la compañía pasa por subir el precio de los ductos un 30% durante el primer año y, a partir de ahí, asentar una subida de un 16,96% durante los próximos tres años. El periodo concluye con subidas del 2%, hasta finalizar el ciclo de subidas.

En total, el incremento se sitúa en un 116,4%. El resto de operadores, en contra La propuesta de Telefónica, como no podía ser de otro modo, ha sido recibida de forma negativa por el resto de las compañías. Meinrad Spenger, CEO de MasOrange, ya se ha mostrado en contra, al igual que Marius Varzaru, su homónimo en Digi. Sin embargo, no son los únicos.

Cualquier empresa que ha usado la infraestructura de Telefónica para comercializar sus productos se encuentra ahora con que sus costes operativos van a subir a más del doble. De hecho, representantes de la mayoría de las compañías se han dirigido a Bruselas en una carta conjunta para frenar este cambio de posición que está cerca de producirse en nuestro país. Todavía hay que esperar para conocer la respuesta final De momento, las conversaciones se han iniciado recientemente y todavía queda tiempo para que la situación definitiva cambie. Se estima que las negociaciones entre la teleco y el regulador nos lleven a un resultado que podría darse a finales del presente año, como muy pronto, o durante el 2027.

Es importante tener en cuenta que una vez se llegue a un acuerdo entre ambos, se abrirá un periodo de alegaciones en el que el resto de las compañías podrán explicar por qué consideran que se trata de una subida injustificada. Actualmente, Telefónica ingresa 130 millones de euros al año por esta vertiente de su negocio, de cumplirse las condiciones que busca la firma, pasaría a ingresar 273 millones de euros anuales, lo que ayudaría a mejorar sus cuentas de manera considerable.