El último viaje de Jayne Mansfield: cómo sobrevivieron sus tres hijos

El último viaje de Jayne Mansfield: cómo sobrevivieron sus tres hijos

La actriz estadounidense Jayne Mansfield, uno de los grandes símbolos de Hollywood durante las décadas de 1950 y 1960, perdió la vida en un accidente de tránsito ocurrido la madrugada del 29 de junio de 1967 en la Ruta 90, cerca de Nueva Orleans, Louisiana. El siniestro, que también cobró la vida de otras dos personas; marcó un antes y un después en la seguridad de los semirremolques en Estados Unidos. Horas antes del accidente, Mansfield había ofrecido una presentación en un club nocturno de Biloxi, Mississippi, y viajaba hacia Nueva Orleans para cumplir con una entrevista televisiva. En el asiento delantero iban la actriz, su pareja Sam Brody y el conductor Ronnie Harrison; mientras que tres de sus hijos descansaban en la parte trasera del vehículo.

De acuerdo con los informes policiales, un camión redujo la velocidad debido a una máquina que esparcía insecticida para combatir mosquitos. La densa nube generada por el equipo ocultó las luces traseras del remolque, lo que impidió que el conductor del automóvil reaccionara a tiempo. El impacto fue fatal para los tres adultos, mientras que los menores sobrevivieron con lesiones de poca gravedad. Décadas después, el documental My Mom Jayne (2025) reveló nuevos testimonios de sus hijos, quienes recordaron los últimos minutos antes de la tragedia.

Accidente de Jayne Mansfield cambió la seguridad vial También aclaró que Mariska Hargitay, hoy reconocida actriz, permaneció atrapada en el vehículo durante el rescate y fue localizada gracias a la advertencia de su hermano. El accidente dio origen a la instalación de la llamada «barra Mansfield», un dispositivo de protección colocado en la parte trasera de los semirremolques para evitar que los automóviles queden atrapados debajo de ellos en caso de colisión. Asimismo, especialistas e historiadores han desmentido el persistente rumor de que la actriz fue decapitada. Documentos oficiales y testimonios posteriores confirmaron que sufrió un grave traumatismo craneal, pero no una decapitación completa.