El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado en la Sala Oval de la Casa Blanca la indignación de España y otros miembros de la OTAN por no asistir a EE.UU. en su guerra ilegal contra Irán o como en el caso de España, de no incrementar su gasto en defensa en el 5% de PIB establecido por Trump. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado la indignación de España tras acusar al país y a varios aliados europeos de no cumplir lo que él ha calificado como su parte justa del gasto en defensa de la OTAN. Trump hablaba junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Despacho Oval el 24 de junio. El presidente estadounidense dirigió sus críticas más duras a España, después de que el país ya le hubiera enfadado al calificar de ilegal la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las últimas declaraciones de Trump provocaron una fuerte respuesta de las autoridades españolas, que rechazan la presión externa sobre la política de seguridad nacional. Voces políticas afines al Gobierno señalan que la disputa refleja preocupaciones más amplias sobre la injerencia extranjera en los procesos democráticos europeos. Afirman que España está siendo señalada por su política exterior independiente, incluyendo el reconocimiento de Palestina y su postura en los conflictos de Asia Occidental. De cara a la próxima cumbre de la OTAN en Ankara, estos intercambios reflejan la creciente fricción entre las expectativas estratégicas de Washington y las demandas europeas de una mayor autonomía política.
Para España, mantener una posición independiente respecto a Irán, al tiempo que defiende el derecho internacional en Palestina y Líbano, se ha convertido en un rasgo distintivo de su política exterior pese a la creciente presión de Estados Unidos. Alberto García, Málaga rfm/tqi