Bloomberg Línea — El Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que Paraguay sigue demostrando “una notable resiliencia” en su economía, aunque señala que debe acelerar en el programa de reformas estructurales y completar el plan de consolidación fiscal. El FMI destacó en su declaración en el marco de la consulta del artículo IV que el crecimiento de Paraguay ha sido sólido, “respaldado por un régimen creíble de metas de inflación con un tipo de cambio flexible, amplias reservas internacionales, y un restablecimiento gradual de la disciplina fiscal”. Prevé que el crecimiento sea del 4,4% en 2026 y que alcance una media del 3,8% a mediano plazo, impulsado por un sólido consumo privado y una fuerte inversión. “Los riesgos a la baja provienen principalmente de las perturbaciones meteorológicas, de una guerra prolongada en Medio Oriente que podría mantener elevados los precios de la energía y los fertilizantes, y de los pasivos contingentes fiscales a mediano y largo plazo, incluidos los derivados del sistema de pensiones”, explicó. Al término de una visita oficial, el organismo formuló una serie de recomendaciones a Paraguay para fortalecer sus finanzas públicas, entre ellas evitar que vuelvan a acumularse atrasos con proveedores para reforzar la credibilidad de la política fiscal.
El FMI dijo en su declaración que, “dar a conocer públicamente una estrategia para saldar los atrasos internos y reforzar la gestión de las finanzas públicas, son aspectos fundamentales para preservar la credibilidad de la política fiscal”. Explicó que para evitar que vuelvan a producirse atrasos en los pagos, es necesaria una mejor alineación entre el presupuesto y la planificación financiera y de caja, además de reforzar la supervisión y los controles del gasto. “Esto debería incluir la finalización de la implementación y la plena aplicación del Sistema Integrado de Gestión de Bienes y Servicios (SIGEBYS) del Ministerio de Economía y Finanzas, así como avanzar con su interoperabilidad con los sistemas de planificación y control del gasto de los distintos ministerios competentes”, indicó. Añadió que avanzar hacia un registro de los gastos, con base en el principio de devengado, aumentaría la transparencia, al reducir el desfase entre la prestación de bienes y servicios y su reconocimiento en el déficit fiscal. Consolidación fiscal Para el personal técnico del FMI, la consolidación fiscal debería seguir centrada en restablecer el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) a corto plazo, evitando al mismo tiempo “una reducción excesiva” del gasto esencial. “Es necesario realizar esfuerzos continuados para mejorar la eficiencia del gasto y movilizar ingresos adicionales, con el fin de completar el plan de consolidación fiscal y crear margen para el gasto en desarrollo”, dice la nota.
Se prevé que en 2026 se salden los US$220 millones de atrasos declarados a las empresas constructoras y aproximadamente la mitad de los US$1.000 millones adeudados a las empresas farmacéuticas, dependiendo del resultado de las operaciones de cesión de derechos. El FMI dice que, bajo estas perspectivas, el déficit fiscal de 2026 se ubicaría por encima de la meta inicialmente prevista, “reflejando principalmente el impacto de la regularización de obligaciones acumuladas con proveedores, en el marco de la prioridad asignada por las autoridades al cumplimiento de compromisos pendientes y al fortalecimiento de la integridad y exhaustividad del registro fiscal”. “El resultado del ejercicio también reflejaría una evolución menos dinámica de los ingresos tributarios vinculados al comercio exterior, afectados en parte por la apreciación del guaraní”, apuntó. En este contexto, las autoridades proyectan una trayectoria de consolidación fiscal gradual orientada a retomar el cumplimiento de la LRF y converger hacia un déficit equivalente al 1,5% del PIB en 2028. El FMI recomendó fortalecer la administración tributaria y ampliar la base de contribuyentes mediante una mayor adopción de la facturación electrónica, un control más estricto del cumplimiento fiscal y medidas para fomentar la formalización.
También planteó revisar los beneficios tributarios para aumentar la recaudación, preservando la protección a los hogares más vulnerables. Según explicó, “una vez alcanzados los objetivos de consolidación, debería realizarse una revisión del marco fiscal para garantizar que se mantenga alineado a la evolución de los fundamentos económicos de Paraguay y a sus necesidades de financiación para el desarrollo”. Temas estructurales El FMI consideró clave mantener los avances en formalización y protección social para impulsar un crecimiento más inclusivo, mediante reformas que reduzcan los costos de operar en la economía formal y mejoren los incentivos para abandonar la informalidad. Las reformas destinadas a reducir la informalidad “deberían tener como objetivo reducir los costos de la participación en el sector formal y mejorar los incentivos para pasar del sector informal al formal”.
En este contexto, apuntó, entre las opciones se incluyen “ajustar la estructura de los impuestos y las cotizaciones sociales para evitar aumentos bruscos de las obligaciones fiscales en los niveles de renta más bajos y mitigar los efectos acantilado en los sistemas de prestaciones”. Asimismo, instó a seguir fortaleciendo las instituciones de gobernanza y la lucha contra la corrupción, destacando los avances en el sistema de verificación de declaraciones patrimoniales de funcionarios y la entrada en funcionamiento del Registro Unificado Nacional para reforzar los derechos de propiedad.