LaLiga ha convertido su guerra contra la piratería del fútbol en un problema para media España. Una investigación de Bloomberg, basada en datos de OONI, revela que los bloqueos por IP de LaLiga (esos quirúrgicos) han afectado al menos a más de 550.000 dominios, incluyendo tiendas online, servicios legítimos, ONG, plataformas tecnológicas y páginas sin relación con retransmisiones ilegales. LaLiga dispara contra la piratería, pero alcanza a webs legales El caso más gráfico es el de Jorge Moya, dueño de una tienda online de cuchillos de colección en Albacete. Según Bloomberg, este perdió un potencial pedido de 700 euros cuando un cliente intentó comprar en su web y se encontró con el aviso de bloqueo por piratería.
Evidentemente, esta persona ni emite fútbol pirata, ni aloja partidos piratas. El problema, según Bloomberg, está en la técnica utilizada que consiste en bloquear por IP. Muchas webs legales comparten IP al utilizar proveedores como Cloudflare, Amazon, Alibaba Cloud o Squarespace. Si una IP se bloquea porque una web pirata utiliza esa infraestructura, pueden caer páginas sin relación con la piratería.
La consecuencia es una especie de red de arrastre digital: LaLiga intenta bloquear una emisión ilegal, pero en el camino tumba a una tienda, una ONG, una app, una web institucional o una plataforma de videojuegos. El dato que deja peor parada a LaLiga El informe citado por Bloomberg habla de unas cifras complicadas de justificar. Durante un partido, LaLiga llegó a tumbar 478.000 dominios. En todo el periodo analizado, OONI detectó alrededor de 555.000 dominios y 7.441 IPs únicas bloqueadas en algún momento.
Es decir, no hablamos de “4 frikis” como dijo Javier Tebas, presidente de LaLiga, de forma bastante desafortunada. Aun así, pese a ser un medio prestigioso como Bloomberg el que alza la voz, Tebas se inventará una salida por la tangente como siempre hace. El resumen de lo que está haciendo LaLiga es: LaLiga no está haciendo cirugía contra la piratería; está usando una excavadora sobre infraestructura compartida. Cloudflare, en el centro de la pelea LaLiga señala a Cloudflare como cómplice de las webs piratas.
Esto tiene una parte de verdad, ya que, los servicios de protección y distribución de contenido pueden ser utilizados por actores legítimos y también por infractores. Pero ahí radica también el problema ya que Cloudflare no aloja solo piratería; protege millones de webs legales. Según Bloomberg, Cloudflare está detrás de más de una sexta parte de las webs del mundo y de unas 250.000 páginas en España. Además Cloudflare representó solo el 30% de las IPs bloqueadas, pero más del 90% de los dominios afectados.
Esto hace que los bloqueos por IP sean especialmente peligrosos ya que una única IP compartida puede alojar cientos o miles de webs legítimas. Bloquear la IP por completo es rápido y sencillo, pero tremendamente dañino y poco eficiente. La piratería es un problema real, pero el método importa LaLiga calcula que la piratería le cuesta hasta 700 millones de euros al año y que sus acuerdos audiovisuales le proporcionan cerca de 1.000 millones de euros anuales con Telefónica y DAZN. Proteger esos ingresos es una razón legítima para actuar contra la piratería.
El problema es que, proteger el fútbol de pago, no debería implicar romper medio Internet por el camino. LaLiga puede y debe combatir la piratería, pero no a costa de tiendas, ONG, apps, agencias públicas o plataformas sin relación con el fútbol. Desde Bloomberg se recogen decenas de ejemplos de dominios afectados como los de Steam, Grindr, DARPA, WeChat, Greenpeace o Amnistía Internacional. Así de entrada, no parecen precisamente cómplices de propagar la piratería por Internet.