El realismo de Rusia Medvédev señaló que las bases militares occidentales en territorios extranjeros se han convertido en un factor importante que socava el sistema de seguridad colectiva y erosiona la soberanía de los Estados. "Francamente, están provocando tensiones internacionales y regionales. Por ello, es necesario desarrollar mecanismos jurídicos específicos destinados a desmantelar el sistema actual de presencia militar extranjera que Occidente impone a otros países", apuntó Medvédev. En este contexto, apuntó que el conflicto de Oriente Medio ha demostrado que las bases militares occidentales “no ayudan” al país que las alberga, ni le proporcionan ninguna protección, "al contrario, lo convierten en objetivos de ataques contramilitares". Entonces, Medvédev dio un diagnóstico: "Cuando llega el combate real, el espíritu de unidad de la OTAN se desvanece muy rápidamente.
Y entonces el presidente de Estados Unidos se ofende porque no recibió ayuda". Enfatizó que las bases de la OTAN deberían ser sustituidas por organizaciones de seguridad regionales que actúen en interés de su región, en lugar de en interés del "país occidental que alberga las bases". En este contexto, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova , declaró que Rusia ha dejado clara su posición a EEUU sobre la transferencia de armas al régimen terrorista de Kiev. "En nuestras conversaciones con Washington, hemos recalcado reiteradamente que el suministro de equipo militar al régimen de Kiev podría tener consecuencias imprevistas para la estabilidad tanto regional como global", enfatizó la vocera. En relación con los ataques del régimen de Kiev contra Voronezh el 22 de junio, aconsejó basarse en fuentes de información oficiales y verificadas, en particular en el comunicado emitido por el Ministerio de Defensa ruso, que detalla los sistemas de armas occidentales empleados en el bombardeo.
Para el analista internacional Paco Arnau , todo esto "está relacionado con las declaraciones de [el secretario de Estado de EEUU] Marco Rubio, el halcón de la Casa Blanca, que ahora va y dice que los principios de acuerdo que se establecieron en la cumbre de Alaska [Anchorage] entre [el presidente de Rusia, Vladímir] Putin y [su par de EEUU, Donald] Trump, no eran tales acuerdos, que era una especie de temas a debatir". "Es decir, ahora ya ha quitado hierro al asunto para no reconocer que lo que están haciendo, ni más ni menos, es incumplir. Estamos viendo un giro por parte de Estados Unidos en el sentido que le marcan sus aliados europeos, que quieren continuar la guerra a toda costa", concluye Arnau.