He jugado dos horas a Splatoon Raiders en Nintendo Switch 2 y me ha quedado claro que la nueva experiencia de la saga shooter pulsa las teclas correctas para ser todo un vicio. La llegada de Splatoon Raiders demuestra que la saga shooter de Nintendo sigue siendo una de las más lozanas de la compañía. Si bien tenemos activo Splatoon 3, el lanzamiento de Nintendo Switch 2 ha servido para que la franquicia se atreva a ofrecer novedades. Splatoon Raiders es el primer spin off de la saga y su principal llamativo es que reniega de los enfrentamientos competitivos multijugador que han regido la franquicia para ofrecer una experiencia en solitario (y también cooperativa) con aroma clásico.
Quizá pienses que un modo en solitario no... pinta nada en algo como Splatoon, pero la saga ya ha tonteado con propuestas similares en el pasado, como la campaña de Splatoon 3, el modo Salmon Run que se introdujo en Splatoon 2 o la Octo Expansion. Y, en cierta medida, Raiders es una continuación, ampliación y mejora de todo esto. ¿Cómo lo sé? Pues porque he tenido la oportunidad de jugar durante algo más de dos horas a Splatoon Raiders antes de su lanzamiento el próximo 23 de julio. Y tengo que decir que, a poco que te guste esta saga, te aseguro que puede convertirse en un buen vicio.
Vamos con estas primeras impresiones sobre el juego. ¿En que consiste Splatoon Raiders? Splatoon Raiders nos pone en la piel de la mecanista, una piloto con poca suerte que durante una tormenta acaba estrellando su helicóptero en el mar. Por fortuna, no está sola, sino acompañada del Clan Surimi, la conocida banda de Splatoon 3 compuesta por Megan, Angie y Rayan. Todas juntas tendrán que salir al paso de esta situación.
Las islas Espiralita son un archipiélago apocalíptico (la saga no renuncia a ese rollito) plagado de tesoros, así que, tras construir un pequeña base de operaciones flotante, la misión de la mecanista es viajar a cada una de las islas para encontrar recompensas. El problema es que están repletas de salmónidos, los antagonistas "zombi" de Salmon Run. Anda y vete, salmonete. Aquí es donde el esquema jugable y la progresión de Raiders se descubre.
El bucle de este juego consiste en equiparte bien con una serie de armas, artilugios y ventajas, saltar a una isla, superar el desafío, volver e invertir la experiencia y los premios en mejorar tu equipo para seguir viajando a otros islotes con mayores recompensas. Comprenderás que, como fan acérrimo de Monster Hunter, en cuanto el esquema de Raiders se destapó, me quedó muy claro que el juego me iba a atrapar de lo lindo. Si has jugado a la saga de Capcom o a títulos como Granblue Fantasy Relink o God Eater sabrás de lo que hablo. Volviendo a la jugabilidad clásica de la saga No obstante, hasta ahí las comparativas, ya que el gameplay shooter es el de Splatoon de toda la vida, solo que orientado a un PvE.
Cada isla es un recorrido único (mayormente lineal) que encierra desafíos variados en los que hay que derrotar a hordas y hordas de salmónidos furiosos de muy distintos tipos y variedades (algunas con muy mala uva). Las mecánicas de disparo (con o sin giroscopio), las diferentes armas de tinta (puedes esperar viejas conocidas como el Devastador, Brocha, Lanzatintas, Arcromatizador o el Derramatic) o el movimiento como la recarga y desplazamiento por la tinta son lo que ya conoces, pero se trasladan a una experiencia y un diseño de niveles diferente. Eso sí, solo puedo hablar de los primeros niveles de la aventura, que priorizan la acción al plataformeo. Esto nos deja unos "tintoroteos" frenéticos en donde el desplazamiento, la gestión de tu arsenal y la capacidad de improvisación llevan la voz cantante.
A medida que avanzas por los niveles cerrados debes ir extrayendo tesoros que pueden ser armas de mayor nivel y otras recompensas hasta llegar al cofre final, pero en cualquier momento, la cosa se puede complicar mucho, ya que hay zonas en donde la buena variedad de enemigos puede hacerte morder el polvo... Y solo tienes tres vidas. Afortunadamente, el mecanista tiene un gran número de apoyos. El primero son los artilugios y los tanques.
Hay tres tipos de estos últimos, que vienen a ser las clases. Tenemos una centrada en el asalto, otra en la movilidad y la última en el apoyo táctico. Dependiendo de cuál escojas puedes equiparte con los mencionados artilugios, que son una suerte de habilidades con enfriamiento. Hay muchos (aunque solamente puede probar seis, dos por cada clase).
La clase ofensiva contaba con un hacha que descargaba dos potentes tajos, la de movilidad te permitía realizar un salto explosivo y la de utilidad colocaba cachivaches, como una torreta. A su vez, el mecanista cuenta con la ayuda del Explorabot, un vehículo autónomo controlado por quien escojas de entre los tres integrantes del Clan Surimi. Aunque miento, no es autónomo del todo, ya que, al igual que en Pikmin, pulsando X puedes hacer que se coloqué donde le indiques. Esto es muy útil para que, primero, ataque desde diferentes zonas y, segundo, que se posicione para poder saltar sobre él y que te lance por los aires para llegar a plataformas elevadas o disparar desde arriba.
Jugar con la verticalidad de los escenarios es clave en Raiders. Además, este Explorabot permite desatar una habilidad definitiva si recoges el suficiente caviar rojo de los salmónidos caídos. Dependiendo de si lo controla Megan, Angie o Rayan ejecutarás un ataque diferente. Por ejemplo, Megan libera a un megalodón que arrasa con todo y Angie invoca una lluvia de morenas (el animal...).
Y una vez terminan las explosiones de color y vuelves a la base toca cambiar equipo, modificar la apariencia con diferentes trajes, colocar pequeños artefactos que dotan de habilidades pasivas a los Artilugios y prepararse para la siguiente misión. El loop jugable se siente bien. Además, las islas varían. Más allá de que los recorridos lineales presentan algún que otro camino secundario u objetivo adicional, hay otros niveles en los que se trata de aguatar oleadas en un espacio reducido o batallar contra jefes finales bien peleones.
Pinta y colorea Splatoon Raiders pinta bien, pese a que no es el juego más ambicioso de Nintendo para este año (Zelda Ocarina of Time o Fire Emblem Fortune's Weaves suenan a bombazo), ni tampoco despide una creatividad abrumadora como Yoshi and the Mysterious Book. La única duda es si a nivel jugable y de contenido aguantará para quien venga de pasadas entregas. Es muy amable como juego introductorio para el nuevo fan, pero el gameplay debe ofrecer algo más de profundidad a largo plazo. Como digo, siguiendo un enfoque más "family friendly", Raiders puede servir como título introductorio perfecto para quienes busquen entrar más adelante en propuestas como los extraction shooters como Arc Raiders o juegos con raids como Destiny.
Su "simplicidad" (para bien y para mal) dependerá de la cantidad de misiones que tenga y de cómo vaya evolucionando su jugabilidad a medida que avancemos. Por suerte, todo queda acompañado por un multijugador cooperativo para cuatro jugadores que me ha parecido muy intuitivo y un absoluto pique en este primer contacto. Las misiones que jugué en compañía de otros compañeros de la prensa fueron geniales, con retos más exigentes de lo esperado. Tuvimos que... sudar tinta.
Había que coordinarse muy bien, escogiendo diferentes clases, artilugios y comentando cada movimiento para poder superar las dificultades. Como dicen los Inklings, "para gustos, los colores", pero creo que el modo cooperativo va a ser de lo mejorcito de este Splatoon Raiders. Ahora, solamente queda esperar para ver cómo Splatoon Raiders aprovecha el gran potencial que ya nos ha dejado entrever. Su adictivo bucle jugable puede convertir a este nuevo juego en todo un placer recurrente.
Esperemos que no se dejen nada... en el tintero. Lanzamiento 23-7-2026 Género Shooter Compañía Nintendo Pegi 7 Número de jugadores 1 Multijugador No Idioma de los textos Español Idioma del audio Español Idioma de los subtítulos Español Redactor David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.