En una entrevista televisada el martes, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, señaló que un memorando de entendimiento recientemente negociado entre Irán y Estados Unidos otorga únicamente una exención temporal de tarifas por servicios marítimos en el estrecho de Ormuz y no altera la postura de Irán sobre la soberanía de esta vía estratégica. “Son nuestras aguas territoriales”, afirmó, y subrayó que Irán no permitiría que Estados Unidos generara controversia o retórica al sostener que ha militarizado el estrecho de Ormuz. Añadió que Irán “no retrocederá nunca, bajo ninguna circunstancia, de esta postura”. Irán cerró el paso a los enemigos y sus aliados tras el inicio de la última ola de agresión estadounidense-israelí no provocada contra la República Islámica. Comenzó a aplicar controles mucho más estrictos después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la continuación de un bloqueo naval ilegal contra buques y puertos iraníes, en violación de los términos de un alto el fuego anunciado el 7 de abril.
El funcionario añadió que el artículo cinco del memorando establece que Irán y Omán determinarían conjuntamente la futura administración y los servicios marítimos del estrecho, de conformidad con el derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados ribereños. “Irán y Omán ya han alcanzado un acuerdo sobre todas las cuestiones legales y de servicios”, indicó. Omán respalda el plan iraní de tarifas en el estrecho de Ormuz | HISPANTV El canciller omaní, Badr Al-Busaidi, ha respaldado la propuesta de Irán de imponer tarifas por servicios marítimos a los buques que crucen el estrecho de Ormuz. Implementación vinculada a disposiciones clave Qalibaf recordó que Irán no avanzaría a las siguientes etapas de implementación del memorando hasta que cinco disposiciones fundamentales se hayan cumplido plenamente. “Hasta que las cinco disposiciones del entendimiento no estén completamente consolidadas y finalizadas, Irán no procederá a la siguiente fase de implementación del resto de las disposiciones”, señaló. Según Qalibaf, dichas cláusulas abarcan el fin de la guerra, la restauración de la soberanía del Líbano, el levantamiento del bloqueo naval ilegal de Estados Unidos contra Irán, la reapertura del estrecho de Ormuz, la garantía de las exportaciones de petróleo iraní y la liberación de los activos iraníes congelados.
Añadió que la cláusula 13 del memorando establece que la implementación de las restantes disposiciones solo podrá comenzar una vez que se hayan cumplido las marcadas como 1, 4, 5, 10 y 11, en referencia a los puntos mencionados previamente. Negociación de 60 días con EEUU y 7 condiciones: Irán define sus líneas rojas El Líbano sigue siendo la prioridad inmediata El funcionario subrayó que el Líbano ha sido la primera prioridad en las conversaciones mantenidas hasta ahora sobre la aplicación del memorando de entendimiento, al sostener que el acuerdo sitúa la soberanía territorial del país en el centro de su implementación. Recordó que el entendimiento exige el fin de la agresión militar contra el Líbano, la retirada de las fuerzas israelíes de ocupación y el retorno de los civiles desplazados. Qalibaf también señaló que Irán, Estados Unidos y el Líbano han acordado establecer un mecanismo conjunto para supervisar la implementación del entendimiento y la restauración de la soberanía libanesa.
Según el funcionario, Irán y Estados Unidos ya han designado a sus representantes, mientras que se espera que el Líbano haga lo mismo antes de que el mecanismo entre en funcionamiento. Irán insiste en un calendario para retirada de Israel del Líbano Las negociaciones como “instrumento de lucha” Al rechazar las sugerencias de que la diplomacia representa una forma de concesión, Qalibaf describió las conversaciones como una extensión de la confrontación estratégica. “La negociación es un método de lucha”, afirmó, al argumentar que la diplomacia traslada la confrontación lejos del enfrentamiento militar costoso, mientras el país preserva sus capacidades de disuasión. Destacó que las conversaciones con los adversarios deben realizarse siempre desde una posición de fuerza, ya que “el poder militar respalda en última instancia la autoridad legal de la diplomacia”. Qalibaf añadió que el poder militar y la diplomacia se complementan en lugar de competir entre sí. “El campo de batalla y la diplomacia son dos hojas de un mismo par de tijeras”, dijo.
Según explicó, la diplomacia se convierte en una necesidad racional cuando permite evitar daños sin sacrificar los intereses nacionales. Como ejemplo, citó la estrategia del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) de combinar la preparación militar con el compromiso político, al señalar que los entendimientos solo son aceptables cuando preservan la “dignidad y la disuasión” del Líbano. Contraste entre el enfoque de Irán y las ambiciones de Estados Unidos en el Líbano El funcionario contrastó el memorando de Irán con un denominado “acuerdo marco” respaldado por Estados Unidos, al argumentar que Teherán busca preservar la independencia del Líbano, mientras que Washington pretende normalizar las relaciones del país con el régimen israelí. Sin embargo, agregó que la propuesta estadounidense no ha sido aceptada por el pueblo libanés, al señalar que entraría en conflicto con la Constitución del Líbano al permitir formalmente un punto de apoyo israelí en el país y situar al Ejército libanés en la posición de “garantizar la seguridad de Israel”.
Diputados libaneses arremeten contra pacto entre Beirut y Tel Aviv | HISPANTV Parlamentarios libaneses han denunciado que el acuerdo pactado entre el Líbano e Israel carece de legitimidad legal y nacional, al calificarlo de desequilibrado. Bloqueo naval y exportaciones de petróleo Qalibaf describió el levantamiento del bloqueo naval estadounidense como una prueba de que la diplomacia respaldada por la capacidad de disuasión militar había producido resultados tangibles. Según indicó, el artículo cuatro del entendimiento exigía que Estados Unidos comenzara a levantar el bloqueo inmediatamente después de la firma del memorando y completara el proceso en un plazo de 30 días. Señaló que la implementación se produjo mucho antes, después de que Irán asegurara un compromiso para que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, actuando como mediador, y Trump anunciaran el fin del bloqueo la misma noche en que se finalizó el memorando. “Como resultado, el bloqueo terminó mucho antes del plazo de 30 días”, declaró, al describir el resultado como una prueba del “poder tanto del campo de batalla como de la diplomacia”.
Qalibaf añadió que Irán había exportado más de 40 millones de barriles de petróleo en menos de dos semanas tras el levantamiento del bloqueo, presentando ese aumento como evidencia de que la implementación ya estaba generando beneficios económicos. “El poder militar es absolutamente no negociable” Al abordar el marco jurídico del memorando, Qalibaf cuestionó si la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU ofrecería garantías reales. “¿Acaso el señor Trump no rompió e ignoró una resolución de la ONU en 2017?”, preguntó, en referencia a la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán y otros países, ratificado por el Consejo de Seguridad. A partir de estas experiencias, señaló que Irán confía en última instancia en sus propias capacidades internas y no en garantías internacionales. “Las capacidades internas sólidas y una posición fuerte sobre el terreno constituyen la única garantía real del país”,agregó. Qalibaf subrayó que el programa de misiles de Irán y sus capacidades militares quedan fuera del alcance de cualquier negociación y son “absolutamente no negociables”. Irán resalta que su programa de misiles se fortalece más que nunca Asimismo, aseguró que Irán tampoco negociará sus derechos nucleares ni su influencia regional. “El enriquecimiento de uranio es nuestro derecho legítimo e inalienable”, sostuvo. “Negociaciones renovables” Qalibaf sostuvo que los negociadores habían establecido un calendario renovable de 60 días que abarca las 14 disposiciones del memorando, con posibilidad de extensiones hasta alcanzar un acuerdo final.
Según indicó, las conversaciones continuarán hasta que se eliminen todas las sanciones primarias y secundarias impuestas por Estados Unidos y el Consejo de Seguridad. “El lenguaje de la fuerza siempre a mano” El funcionario advirtió que, si la primera disposición del memorando —el fin de la guerra— fuera violada, Irán respondería en consecuencia. “Negociamos para alcanzar nuestros objetivos”, afirmó, “pero allí donde el lenguaje de la razón y del memorando resulte ineficaz, se aplicará el lenguaje de la fuerza”. Cancillería iraní: Teherán supervisa en todo momento el cumplimiento del MoU mep/msm