Este verano nos van a faltar horas para jugar a todo lo que llegará al catálogo de Nintendo Switch 2, porque entre el recién publicado Star Fox y el inminente Rhythm Paradise Groove, el entretenimiento está más que garantizado para pasar esta época tan calurosa pegado a los mandos. Aun así, no son los únicos a los que es más que recomendable prestarles atención, ya que en menos de un mes llegará a las tiendas Splatoon Raiders. Recientemente, he tenido la oportunidad de jugar durante un par de horas a este nuevo spin-off de la saga y lo que más saqué en claro es que me ha parecido la mejor puerta de entrada para cualquiera que quiera descubrir por primera vez de qué trata esta serie que con el paso de los años se ha ido volviendo cada vez más popular. Sobre todo por el hecho de que la jugabilidad está enfocada principalmente a la experiencia para un solo jugador.
Si bien en los anteriores títulos de la serie ya había maneras de pasar el rato sin tener que depender de otras personas, aquí se ha tratado de alcanzar un nuevo escalón con una aventura que se puede jugar de principio a fin en solitario, a no ser que alguien quiera solicitar la ayuda de otros tres jugadores más, en cuyo caso se puede disfrutar de un multijugador cooperativo, aunque tampoco es que sea indispensable. Dicho esto, la historia nos presenta a un grupo que ha ido a parar a un archipiélago que está bien repleto de tesoros de lo más interesantes, así que el Clan Surimi tratará de apoderarse de todas estas riquezas. Para ello solicitarán la ayuda del mecanista del equipo, al que cada uno podrá personalizar a su antojo, para que se ocupe de todo el trabajo sucio visitando las diferentes y numerosas islas que hay repartidas por los alrededores para desentrañar secretos y extraer todos los artículos indispensables. En todo momento se conserva la jugabilidad tan característica a la que ya nos han acostumbrado los juegos anteriores, de manera que será posible empuñar distintos tipos de armas de lo más variopintas para disparar tinta con ellas, ya sea para machacar a los enemigos o para pintarrajear el escenario.
Esto último es de vital importancia, ya que sirve para que los personajes se desplacen más rápidamente por el terreno y así de paso recarguen la munición de sus pistolas, rifles, rodillos, etc. Lo cierto es que, a medida que se va progresando en la aventura, esta no paraba de ganar puntos a favor al no parar de desbloquear nuevas funciones y mejoras, que a la larga se volvían de lo más indispensables para afrontar los nuevos desafíos. De esta manera, el personaje va subiendo de nivel y a partir de ahí son los jugadores los que determinarán en qué apartados quieren ir distribuyendo los puntos de habilidad, como causar un mayor daño con las armas o tener más puntos de vida. De hecho, las armas son uno de los aspectos más relevantes a la hora de ir avanzando, ya que estas también tendrán sus propios niveles, por lo que puedes tener varias unidades de una misma arma cuyo daño se irá incrementando cuanto más elevado sea el nivel.
Para ello no bastará con superar las fases sin más, sino que también habrá que romper cajas o buscar hasta en el lugar más recóndito de cada nivel por si acaso hay algún secreto o alguna nueva arma que nos pueda resultar de utilidad ante las futuras adversidades. Es más, también es posible decantarse por unos cachivaches a los que se les pueden equipar una serie de optimizaciones que causarán diversos tipos de efectos, como más daño, una mayor área de explosión o que otorgarán beneficios secundarios al protagonista. Y eso sin olvidar las reliquias y los tanques de tinta que también brindan más ventajas, por lo que al final hay una amplia variedad de formas de personalizar a nuestro personaje como quiera cada uno o según lo que se requiera para cada ocasión. Durante los primeros compases tampoco es que notara demasiado la diferencia entre decantarme por unas u otras.
En cambio, cuando nos juntamos cuatro personas en una misma partida y nos adentrarnos en una cueva subterránea, con el objetivo de machacar varias oleadas de enemigos en un tiempo muy limitado, la historia cambió por completo, porque aquí sí influía en exceso el tener un buen equipo, tener asignadas las mejores habilidades y sobre todo la coordinación, porque también contábamos con vidas limitadas. Por otro lado, algo que también me encantó es que no todas las fases son idénticas. Tal vez la ambientación sí se asemeja entre unas y otras, pero no la misión a cumplir. Además de lidiar con enemigos de lo más clásicos de la saga, también tocará combatir contra jefes finales que complicarán las cosas más todavía, pero a lo largo de las islas que fui visitando nunca tuve la sensación de estar haciendo lo mismo todo el rato, de ahí que todo el rato tuviera ganas de recorrer una tras otra.
No tengo claro si la trama irá mejorando tanto como el resto de apartados del juego, pero al menos Splatoon Raiders me ha parecido lo suficientemente divertido y variado, y en algunos momentos un tanto desafiante, como para dejarme con ganas de seguir jugando unas cuantas horas más. No importa si nunca habéis jugado a un Splatoon o no, porque si es vuestra primera vez será perfecto para que os vayáis familiarizando con este universo, mientras que los más veteranos podrán disfrutar de nuevas peripecias que en todo momento conservan la esencia más fundamental de la saga. En VidaExtra | 19 consolas de Nintendo, SEGA, Atari y otras compañías que quizás no conocías En VidaExtra | Cómo Nintendo forjó el ADN visual de toda una generación de videojuegos En VidaExtra | Los 11 detalles ocultos y más especiales de Nintendo Switch 2 por dentro y por fuera