"Si Julián no está feliz en el Atlético veremos qué pasa, pero entiendo que se irá"

"Si Julián no está feliz en el Atlético veremos qué pasa, pero entiendo que se irá"

Julián Álvarez, delantero internacional argentino, lanzó su mensaje claro hace unos días en pleno Mundial, instando a su club, el Atlético de Madrid, a aceptar "una transferencia" porque su intención es "cumplir un sueño". A ese "sueño" no le puso explícitamente nombre, pero todo el mundo sabía que es jugar en el FC Barcelona, que le tiene como gran objetivo en este mercado de verano de 2026. A partir de entonces, las reacciones surgidas desde el seno del Atlético van desde las que muestran indignación, que tienen su origen en la cúpula directiva del club, a las que parten desde el vestuario colchonero, que son mucho más comprensivas con la aspiración profesional del compañero. La última es de las más contundentes.

Preguntado por Esport 3 por el 'caso Julián Álvarez', el defensa rojibanco Marc Pubill, desde la concentración de la selección española, fue muy explícito. "Si Julián no está feliz en el Atlético veremos qué pasa, pero entiendo que se irá", apuntó. En vísperas de que la Roja dispute ante la selección de Austria el partido de 1/16 de final de un Mundial en el que Pubill aún no ha podido debutar, el lateral catalán reconvertido a central admitió que las recientes declaraciones de Julián Álvarez "son un poco extrañas", pero a la vez introdujo una clave importante en cuanto a lo que representa tener en un plantel a un futbolista a disgusto. Aludiendo a Julián dijo que "es un gran jugador y siempre quieres tenerlo en tu equipo, pero si un jugador no está feliz deja de ser tan buen jugador". Con mayor o menor intensidad, Pubill está en una línea parecida a la de los compañeros del vestuario del Atlético que han opinado sobre la postura de Julián Álvarez, un futbolista por quien el Barça ofertó oficialmente hace semanas 100 millones de euros al Atlético sin obtener una respuesta por cauce directo, pero sí a través de mensajes en que se recordaba que el goleador argentino, si quería irse, tenía una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.

Marcos Llorente, polivalente y referencial jugador del Atlético y también munidialista con España, apuntó hace unos días que "Julián haga lo que le aporte mayor felicidad y, como amigo, lo apoyaré sea cuál sea su decisión". A su vez, Álex Baena, mediapunta del Atlético y también en el torneo mundialista, admitió recientemente que a Julián "le pondría una cadena, pero si quiere perseguir su sueño qué le vamos a hacer".