Tregua entre EE.UU. e Irán impulsa bonos de Chile y cambia expectativas de tasas

Tregua entre EE.UU. e Irán impulsa bonos de Chile y cambia expectativas de tasas

Bloomberg — Las perspectivas para el tramo corto de la curva de deuda soberana de Chile son cada vez más favorables. En cambio, el panorama para los bonos de largo plazo sigue siendo más desafiante. Más del 40% de los 19 analistas y operadores consultados por Bloomberg la semana pasada espera que los rendimientos de los bonos en pesos caigan en julio, en medio del desplome de las expectativas de inflación. Se trata de la mayor proporción desde la encuesta mensual de fines de febrero, pocos días antes de que estallara la guerra entre Irán y Estados Unidos.

Alrededor del 37% de los encuestados prevé que los rendimientos se mantengan estables. En contraste, los rendimientos de largo plazo han aumentado durante el último mes ante la creciente preocupación por el déficit fiscal, luego de que el gobierno del presidente José Antonio Kast abandonara los planes de equilibrar el denominado presupuesto estructural en un plazo de cuatro años. Casi la mitad de los encuestados espera ahora que la curva de rendimiento continúe empinándose durante julio. “La expectativa de menores presiones inflacionarias y de una política monetaria menos restrictiva favorecería una caída de las tasas nominales, especialmente en la parte corta e intermedia de la curva”, dijo Ramón Domínguez, gerente de cartera de MBI Inversiones en Santiago. “El mercado está descontando que el episodio inflacionario actual será transitorio”. Ese escenario se produce después de que Estados Unidos e Irán extendieran un alto al fuego e iniciaran conversaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin de forma permanente al conflicto en Medio Oriente.

Desde entonces, los precios del petróleo han caído hasta niveles cercanos a los previos a la guerra, aliviando la presión sobre la inflación. Las tasas implícitas de inflación a un año de Chile —una medida de las expectativas inflacionarias— han caído más de 100 puntos básicos durante el último mes hasta 2,19%, su nivel más bajo desde enero de 2024 y por debajo de la meta de 3% del banco central. Además, la inflación ya ha sorprendido a la baja. Los precios al consumidor aumentaron 3,9% en mayo respecto del mismo mes del año anterior, menos de lo previsto por los 15 analistas consultados por Bloomberg.

A medida que se moderan las presiones sobre los precios, gana fuerza el argumento a favor de nuevos recortes de la tasa de interés por parte del Banco Central de Chile. Los mercados prevén que la tasa de política monetaria de Chile se sitúe en el 4,38% dentro de un año, lo que supone una caída de 30 puntos básicos en el último mes. La tasa actual es del 4,5%. Y es posible que incluso esa cifra subestime la variación de las tasas. “Parece exigente considerando una economía que aún presenta holguras de capacidad, un mercado laboral debilitado y un crecimiento que sigue siendo moderado”, afirmó Domínguez.

El producto interno bruto se contrajo en el primer trimestre, mientras que el desempleo aumentó a 9,1%, el nivel más alto en casi cinco años. Los economistas consultados este mes por el banco central esperan que el producto interno bruto crezca apenas 1,6% en 2026, frente al 2,5% proyectado en marzo. En este contexto de debilidad económica, el Ministerio de Hacienda abandonó su objetivo de equilibrar el presupuesto estructural para 2030. El gobierno, que había prometido austeridad, ahora apunta a un déficit estructural —que ajusta los efectos cíclicos, como el precio del cobre y las fluctuaciones económicas— equivalente al 1,5% del producto interno bruto al término de su mandato de cuatro años. “Al mismo tiempo, la parte larga seguiría incorporando primas por plazo y por incertidumbre fiscal y externa, lo que explica que el consenso espere un empinamiento de la curva de rendimientos durante los próximos meses”, señaló Domínguez.

El gobierno solicitó al Congreso autorización para vender US$6.200 millones adicionales en bonos este año, debido al deterioro de la perspectiva fiscal. Esas emisiones adicionales probablemente elevarán aún más las tasas en el tramo largo de la curva nominal, afirmó Marco Gallardo, subgerente de renta fija en BICE Inversiones. Fuerzas externas Los inversionistas también siguen de cerca a la Reserva Federal, tras su reciente giro hacia una postura más restrictiva. Más del 50% de los encuestados señaló que la Fed será el principal motor de las tasas durante julio, el porcentaje más alto desde febrero. “Hoy, la correlación entre las tasas nominales chilenas y estadounidenses es particularmente alta”, dijo Domínguez. “Si la Fed mantiene un tono restrictivo o entrega señales de que las tasas permanecerán altas por más tiempo, será difícil que las tasas locales desacoplen ese movimiento”.

Actualmente, los operadores incorporan en los precios un aumento de 25 puntos básicos por parte de la Fed a más tardar en octubre. “Cualquier noticia que modere esas expectativas tendría espacio para generar una caída en las tasas externas y las tasas nominales en pesos serían las que mejor capturarían ese movimiento”, concluyó Gallardo. Lea más en Bloomberg.com