Una plaza para tres candidatos

Una plaza para tres candidatos

Con el once prácticamente definido para los dieciseisavos de final del Mundial ante Austria, Luis de la Fuente mantiene una única gran incógnita: quién acompañará a Rodri y Pedri en el centro del campo. El resto del equipo parece decidido, pero esa tercera plaza sigue abierta entre Fabián Ruiz, Dani Olmo y Mikel Merino. Hay dos nombres indiscutibles para el técnico. Rodri seguirá siendo el eje del equipo.

Aunque no es el de la Eurocopa, De la Fuente no contempla prescindir del Balón de Oro. A su lado estará Pedri. El canario comenzó el Mundial actuando más cerca del área rival, prácticamente como mediapunta, pero ha ido retrasando su posición hasta asentarse en la base. Desde ahí se ha convertido en el auténtico faro de la selección: el jugador que da sentido al juego, acelera la circulación, equilibra el centro del campo y es el contrapunto a Rodri.

La duda está en la tercera plaza. De la Fuente ha probado una opción distinta en cada uno de los tres partidos del torneo. Fabián Ruiz fue el elegido en el debut frente a Cabo Verde, pero fue el gran sacrificado tras el empate. En el segundo encuentro apostó por Dani Olmo y el resultado fue inmediato.

Con el futbolista azulgrana por dentro, actuando como mediapunta, la Roja dio un evidente paso adelante: recuperó fluidez y ritmo, encontró más soluciones ofensivas y firmó una convincente goleada por 4-0 ante Arabia Saudí. La tercera alternativa llegó frente a Uruguay con la sorprendente titularidad de Mikel Merino. El navarro, uno de los hombres de máxima confianza del seleccionador, acusó la falta de ritmo porque no ha jugado prácticamente en los últimos cinco meses. España volvió a mostrarse espesa, perdió dinamismo con balón y regresó por momentos a un juego excesivamente horizontal.

Precisamente por el perfil del rival, todo apunta a que Dani Olmo encaja mejor para este partido. La Austria de Ralph Rangnick basa gran parte de su propuesta en una presión alta sobre la salida de balón. Si España consigue superar esa primera línea, aparecen muchos metros para atacar. Ahí Olmo ofrece una ventaja diferencial: sabe recibir entre líneas, girarse con rapidez y conducir hacia adelante.

De la Fuente sigue meditando su decisión entre tres de sus principales soldados, tres tótems.