Bloomberg Línea — Las acciones de Nike (NKE) captaban nuevamente la atención de Wall Street tras la publicación de unos resultados trimestrales mejores de lo esperado, aunque el foco de los inversionistas se desplazó rápidamente hacia las perspectivas de la compañía. La reacción refleja el contraste entre unas cifras que superaron las previsiones del mercado y un mensaje prudente por parte de la dirección sobre la evolución del consumo y de algunos de sus principales mercados. Aunque la acción rebotaba durante la sesión del miércoles, el valor acumula una caída cercana al 34% en lo que va de 2026, mientras el mercado analiza el tiempo que podría requerir su plan de recuperación para traducirse en un crecimiento sostenido. Citi (C) mantuvo una visión prudente sobre la evolución de Nike.
Aunque el banco destacó que el beneficio por acción superó las expectativas y que los márgenes brutos evolucionan mejor de lo previsto, considera que la recuperación sigue enfrentando obstáculos en varias líneas de negocio. Su analista Paul Lejuez señaló que “las ventas parecen un poco más débiles, los márgenes brutos un poco mejores y la valoración sigue siendo relativamente alta”, una combinación que llevó a la firma a reiterar su recomendación de neutral. Así se ha comportado la acción de Nike Las previsiones mantienen la cautela del mercado Nike registró ingresos por US$11.000 millones en el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal 2026 y un beneficio ajustado por acción superior al esperado. Sin embargo, la compañía anticipó que los ingresos volverán a disminuir durante los dos primeros trimestres del ejercicio fiscal 2027 y advirtió que la recuperación continuará siendo gradual.
El director financiero saliente, Matthew Friend, reconoció que “no esperamos que el entorno mejore de forma significativa durante los próximos seis meses”, al advertir que los consumidores “están bajo presión en todo el mundo y podemos verlo especialmente en un mayor impacto sobre la ropa deportiva”. Ese mensaje reforzó la percepción de que el proceso de recuperación requerirá más tiempo. El director general de GlobalData, Neil Saunders, sostuvo a Bloomberg que la persistencia de la debilidad “refuerza la sensación de que los problemas de Nike son más profundos de lo que se había reconocido anteriormente y que, en consecuencia, la recuperación está llevando mucho más tiempo del previsto”. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. El consenso recopilado por Bloomberg mantiene una visión menos pesimista sobre el potencial de la compañía.
El precio objetivo promedio se sitúa en US$52,68 por acción, alrededor de un 24% por encima del último precio de mercado, mientras que el 53,5% de los analistas recomienda mantener el valor, el 39,5% aconseja comprar y solo el 7% sugiere vender. Citi revisó además su precio objetivo desde US$47 hasta US$45 al reducir sus previsiones para los próximos ejercicios. Lejuez dijo que siguen “al margen debido a la complejidad (y la falta de visibilidad) sobre varios componentes de la recuperación, así como por una valoración que sigue siendo relativamente alta” para una compañía con un negocio ya maduro. Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo Gran China, donde las ventas siguieron retrocediendo en un mercado marcado por una competencia más intensa y una mayor preferencia de los consumidores por marcas locales.
Bloomberg Intelligence también considera que la normalización será gradual debido a la necesidad de reducir inventarios en distintas categorías y mercados. En esa misma línea, JPMorgan (JPM) considera que la compañía ya muestra algunos avances, aunque el calendario de recuperación continúa ampliándose. El banco afirma que “la compañía ha comenzado a materializar los primeros resultados de su estrategia Sport Offense en Norteamérica y en la categoría de running”, pero añade que “las regiones internacionales, incluidas EMEA, Gran China y APLA, continúan ejecutando acciones para reordenar el mercado y los resultados de ventas siguen siendo desafiantes a nivel mundial”. Como consecuencia, estima que “los desafíos prolongan el plazo para que el modelo alcance un punto de inflexión hacia el crecimiento de los ingresos y el regreso a márgenes operativos de dos dígitos”.
JPMorgan también ajustó su valoración sobre Nike al reducir su precio objetivo de US$52 a US$47, aunque mantuvo su recomendación de neutral. Bank of America (BAC) también mantuvo una recomendación de neutral, aunque redujo su precio objetivo para Nike de US$55 a US$47. La firma considera que el principal cambio tras los resultados no fue la previsión de beneficios, que permanece estable, sino unas expectativas de ingresos más débiles para los próximos trimestres. Aun así, estima que el control de costos y la mejora de los márgenes brutos compensarán parcialmente ese menor crecimiento de las ventas.
El mercado espera nuevas señales La evolución de la acción refleja que el mercado todavía intenta valorar cuánto tiempo necesitará Nike para convertir la mejora operativa en un crecimiento más consistente de las ventas. La recuperación del negocio en Norteamérica, el fortalecimiento de categorías como running y fútbol y el restablecimiento de las relaciones con distribuidores aparecen entre los elementos que respaldan esa expectativa, aunque todavía conviven con la debilidad del negocio en China y una demanda más contenida. Jefferies también adoptó un tono más constructivo, aunque rebajó su precio objetivo para Nike de US$57 a US$53. El banco considera que “este es el fondo”.
La firma también sostiene que la división “en China está progresando mientras el negocio de rendimiento continúa escalando. La ropa deportiva y la línea Jordan orientada al uso urbano siguen siendo el principal lastre y requerirán tiempo, pero el negocio principal se está estabilizando”. Entre las áreas que muestran una evolución más sólida, destaca que “running es la prueba más clara”. Citi identificó algunos elementos que podrían respaldar la evolución del negocio durante el corto plazo.
El informe apunta que junio mostró una mejora frente a la desaceleración observada a mediados de abril, impulsada por el interés generado por el fútbol, aunque advierte que ese impulso podría moderarse conforme avance el ejercicio y continúen pesando categorías como Sportswear y Jordan. No obstante, considera que el comportamiento de las ventas podría mostrar cierta volatilidad en los próximos meses. Aunque el banco cree que la evolución de junio fue mejor de la prevista gracias al impulso del fútbol a nivel global, advierte que ese efecto podría perder fuerza posteriormente.