Análisis de Rhythm Paradise Groove para Nintendo Switch y Switch 2, una deliciosa virguería rítmica más pegadiza que la canción del verano

Análisis de Rhythm Paradise Groove para Nintendo Switch y Switch 2, una deliciosa virguería rítmica más pegadiza que la canción del verano

Análisis de Rhythm Paradise Groove para Nintendo Switch y Switch 2, la nueva entrega de una de las sagas más únicas de Nintendo, en la que la jugabilidad gira en torno al ritmo. De todas las sagas que tiene Nintendo, desde Mario a Zelda pasando por Metroid o Donkey Kong, reconozco que siento una debilidad especial por Rhythm Paradise. Para el gran público es una de sus series "menores", pero que a mí me conquistó desde su primera entrega para Game Boy Advance, que no salió de Japón, y que aquí conocimos con las entregas de DS y Wii, además de un Megamix en Nintendo 3DS. Siendo la música otra de mis grandes pasiones, que un juego girara en torno al ritmo, a que seas capaz de seguir el compás de una melodía en minijuegos tan locos como los de WarioWare, lo tenía todo para captar mi atención.

Y aquí sigo, enganchado a esta serie 20 años después, y que como vamos a ver en este análisis de Rhythm Paradise Groove para Nintendo Switch y Nintendo Switch 2, regresa con la chaladura de siempre, pero cargado con nuevas opciones y posibilidades. Para quienes no conozcan esta serie, aquí no hay historia de fondo, ni un hilo conductor para los minijuegos o pruebas: cada uno son de su padre y su madre, y van desde reventar bolitas en "Labolatorio" a hacer rebotar distintas frutas sobre nuestros biceps en "Fuerza Fruta". Dos ejemplos de las tonterías que aquí nos esperan (brillante la localización, como siempre), pero que son un vicio difícil de entender hasta que lo pruebas. Por suerte, esta vez hay demo en la eShop.

Tanto si la has probado, como si no, la clave en todos estos minijuegos se "reduce" a pulsar el botón en el momento justo, como si fuera un quick time event, solo que aquí, ese momento lo marca la melodía, el tempo o los efectos de sonido, que nos dan la pista. Por simplificar, es como saber cuándo empezar a cantar en una canción. Aunque sobre el papel puede parecer sencillo y las mecánicas siempre se mantienen simples, y prueba de ello es que como mucho usamos dos botones, la cosa tiene más miga de la que parece, sin olvidar que el juego va introduciendo variantes para terminar de complicarlo todo. Dado que esta entrega cuenta con bastantes modos y opciones nuevas, sorpresas y curiosidades, en esta review de Rhythm Paradise Groove para Nintendo Switch y Switch 2 voy a omitir algunas cosas para que los fans lo descubran por sí mismos, porque si conoces la saga desde sus orígenes, aquí vas a encontrar "detalles" que, como poco, te van a arrancar una sonrisa.

La jugabilidad de Rhythm Paradise Groove En el menú principal de Rhythm Paradise Groove encontramos distintas opciones, pero es recomendable empezar es por el modo individual. Si conoces la saga, el planteamiento es el de siempre: de primeras, nos esperan 8 "etapas" o niveles, cada una compuesta por cuatro minijuegos (desbloqueamos el segundo al superar primero, y así sucesivamente), además de un quinto que es un "remix" que intercala momentos de los cuatro anteriores, con una melodía original que los une, y que puede variar ligeramente su ritmo y tempo. En todos los minijuegos prima siempre el mismo principio, que es pulsar el botón o botones al ritmo de una melodía o para que el efecto que genera nuestra acción case en la secuencia. Así, puede que la prueba consista en que nuestro personaje salte en el momento justo (según el caso, pueden ser aros o vallas, a evitar por encima o por debajo...), abrir o cerrar un paraguas coordinándose con 3 compañeros, cazar un frisbee al vuelo o que un monstruo abra la boca para comer.

Como en los anteriores entregas de la saga, todos los minijuegos cuentan con unas instrucciones previas y una práctica (que puedes saltar pulsando "-"), para que sepas cómo tienes que hacerlo. Y tranquilo, que si tienes dificultades con este entrenamiento previo, presionando Y, el juego reproduce de manera automática cómo se supera de manera correcta, para que puedas fijarte en el timing, siempre y cuando el retardo de la tele esté bien configurado (hay una opción dedicada a tal efecto, pero en portátil no hace falta). Entre los minijuegos que he mencionado más arriba están los cuatro primeros, pero sirven para ilustrar que aquí lo que importa es el ritmo al que pulsas el botón. Es ritmo, es precisión, es oído, es cadencia... y al principio puede costar un poco, incluso superando el entrenamiento previo.

A mí me ha pasado con el minijuego del disco volador o frisbee. En ese caso concreto, es una cuenta de 7 regresiva, y puedes servirte de trucos como contar en voz alta para pulsar el botón al llegar al final de la cuenta atrás. Por la razón que sea, a mí es una de las pruebas que se me atraganta, aunque el juego también se encarga de complicar las cosas él solito a medida que progresamos en algunos minijuegos... Aunque Rhythm Paradise Groove es un título diseñado para jugar incluso con los ojos cerrados, atendiendo solo al sonido (lo pueden disfrutar personas invidentes con algo de ayuda), lo normal es que estés pendiente de lo que pasa en pantalla, y ahí Nintendo te va a vacilar introduciendo todo tipo de obstáculos.

Algunos de estos obstáculos son puramente visuales, para tapar la zona donde debemos interactuar (por ejemplo, con una rana gigante que se pone delante del nenúfar con el que impulsamos a otras ranas), a cambios de ritmo (que la canción vaya más rápida, afectando a la cadencia con la que debemos pulsar los botones), a que entres en un túnel y lo veas todo negro o con genialidades como una chica futbolista que habla consigo misma para distraernos durante su entrenamiento. Son solo algunos ejemplos, pero lo cierto es que cada minijuego es una locura en sí misma, y cada una tiene sus propios "obstáculos", ya sea mientras estás grabando un anuncio de coches (en el que debes acelerar o frenar en momentos concretos), trocear verduras, machacar latas, saltar sobre un parabrisas, establecer un diálogo con un alien, cazar insectos, limpiar el suelo con un cepillo, esquivar rayos... Sin entrar en demasiados detalles sobre todo lo que ofrece el juego, los 32 minijuegos y 8 remixes de las 8 rutas iniciales son solo eso, el principio, porque hay muchas más cosas por ver y desbloquear, como una segunda versión de algunos minijuegos que introducen novedades (como que se añaden más movimientos a integrar en el ritmo). También regresan algunos recordados personajes de anteriores entregas e incluso hay nuevos juguetes rítmicos (secuenciadores de distinto tipo con los que crear tus propios ritmos a chaladuras como lanzamiento de zapato desde un columpio o pelotear con una raqueta y un pez globo), así opciones extra, como una galería de sonido y vídeo, en los que no voy a entrar en detalle.

Lo que tampoco ha cambiado es el sistema de calificación: al final de cada prueba, Rhythm Paradise Groove evalúa como lo has hecho, y te califica con una nota (entre mejorable, solo bien, notable, notable alto y excelente). La sensación que tengo es que Nintendo ha "rebajado" el nivel de exigencia respecto a anteriores juegos, al menos en una parte importante de los 80 minijuegos disponibles, donde antes fallar unas cuantas veces implicaba repetir la prueba... y aquí es más permisivo. Esto enlaza con el sistema de medallas de anteriores juegos de la saga: si consigues un excelente (con pocos fallos, y no en los momentos clave), obtendrás una medalla, que es la moneda para desbloquear muchos contenidos del juego, como los mencionados juguetes rítmicos u otros que nos invitan a batir récords de puntos (concursos de palmadas, un entrenamiento en el que debemos esquivar golpes...). Pero no solo eso, también es clave en Beatspell, un "macrojuego RPG" del que os hablaré un poco más adelante.

Y ojo, que pese a que puede parecer que Nintendo ha rebajado la dificultad, también hay desafíos para los que quieran un reto difícil: los minijuegos con medalla que tengas entrarán en un "bombo" y de manera aleatoria se activará cada cierto tiempo un desafío extra, que nos invitará a superar un minijuego de manera perfecta, sin un solo fallo... y cuentas solo con tres vidas o intentos para lograrlo. Si lo superas, podrás seguir jugando a ese minijuego tanto en versión normal como "perfecta", que no permite ningún fallo. Beatspell, un rítmico juego de rol con hechizos Dentro del modo para un jugador también se integra Beatspell, un pequeño juego de rol del que ya os hablamos en nuestras impresiones de Rhythm Paradise Groove. A petición de Nintendo no podemos entrar a detallar ni su duración ni su historia, pero diremos que finalmente ha sido más largo de lo que esperábamos, y una de las razones por las que querrás conseguir más medallas.

Sí, porque esta historia, que sigue el mismo estilo absurdo del resto del juego, está dividida en capítulos, y cada uno tiene unos requisitos que debes cumplir para poder avanzar, como haber superado el anterior capítulo y tener acumulado un determinado número de medallas. No esperes un complejo JRPG como Final Fantasy VII Rebirth ni nada parecido, porque no lo es. Salvo honrosas excepciones que no podemos entrar a comentar, cada capítulo es en realidad una línea recta, en la que nos limitamos a elegir el siguiente combate, y ya. Hay algunos diálogos chorra entre medias, jefes... pero a grandes rasgos cada capítulo es una sucesión de combates, que es donde está la gracia, al mezclar ritmo "con RPG".

Contamos con una barra de vida y, aunque no hay puntos de magia (puedes realizar todos los hechizos que quieras), a medida que vamos avanzando, aprendemos nuevos hechizos (fuego, sanación, agua...). Y al concluir un combate, podemos subir de nivel uno de ellos, para que se vuelva más fuerte de cara al siguiente combate. La gracia de estos combates es que en la parte izquierda de la pantalla vemos un cuadrado, que va marcando ritmo del compás 4 x 4, por el que mueve una marca amarilla en orden por todas las esquinas del cuadrado, indicando cuándo debemos pulsar los botones... porque cada hechizo tiene su propia combinación de botones y un tempo distinto. Así, lanzar una llamarada implica pulsar B en una esquina del cuadrado, para en la siguiente esquina pulsar A; para lanzar un hechizo de curación, debemos hacer lo mismo, pero pulsando abajo entre medias. ¿Y para lanzar el hechizo de agua?

Pues debemos pulsar B y B en dos esquinas consecutivas, dejar la tercera esquina libre y A en la cuarta. Todo esto, por supuesto, mientras estamos pendiente de lo que pasa en pantalla, dado que los enemigos nos quitarán vida y tendremos que curarnos, o cambian de "forma" o estado, siendo débiles a uno y otro elemento, por lo que debemos adaptar nuestra estrategia a cada momento. Ah, y también existen críticos si nuestro ritmo es perfecto. No miento si digo que me ha parecido un añadido original, divertido y tan "tonto" como el resto del juego, si bien es cierto que la limitación de las medallas para desbloquear capítulos puede hacer que algunos jugadores avancen más lento de lo que querrían.

Además los capítulos son rejugables, y también nos puntúan de 1 a 5 estrellas, según lo que tardemos, los críticos que hagamos, las vidas que tengamos al final, etc. Si mantienes tus expectativas dentro de lo razonable, es un añadido entretenido, pero en ningún caso sustituye a un gran RPG, aunque la idea del ritmo deberían copiarla otros juegos del género, la verdad... Multijugador cooperativo para cuatro, la otra gran novedad de Rhythm Paradise Groove Además del modo individual, Rhyhtm Paradise Groove cuenta con un modo cooperativo para hasta cuatro jugadores simultáneos. Si bien Beat the Beat Rhythm Paradise, la entrega de Wii introdujo el cooperativo por primera vez, esta entrega lo amplía para hasta cuatro jugadores "simultáneos".

Y lo entrecomillo porque dependiendo del minijuego, algunas pruebas son por turnos (el propio juego va llamando al jugador que le toca), mientras que en otras todos participan a la vez, siguiendo un orden. Todas son cooperativas, por lo que los piques pueden venir más por quien falla más que por otra cosa... Lo mejor de todo es que para el modo cooperativo, Nintendo ha tirado de nostalgia y ha recuperado unos cuantos minijuegos de anteriores entregas (no recicla los del modo individual), como quitarle los pelos a unas cebollas, guardaespaldas ninja (debemos repeler con nuestra katana las flechas que van para nuestro señor feudal) o dulce en punto, en el que debemos ser el más preciso y pulsar el botón a una hora exacta para ser quienes nos comamos un trozo de tarta En total son 10 minijuegos, y cada uno tiene 3 variantes, haciendo un total de 30 pruebas, en las que también se aplica el sistema de medallas, con el que podemos desbloquear una serie de juguetes rítmicos multijugador, como controlar una vagoneta de mina en una vía algo accidentada, apilar bloques para hacer una torre alta o romper piedras sincronizando hasta cuatro puños... Lo cierto es que las pruebas funcionan de maravilla como experiencia multijugador, son divertidas, simples y tienen el habitual grado de locura y simpatía que en el resto de modalidades (o si no, que alguien me explique carrera de cachas, una surrealista carrera con personajes de lucha libre o Balonbailea, una curiosa versión del voley) ... si bien hay aspectos mejorables.

Que solo sean 10 pruebas "tipo" me parece un poco justo, sobre todo si lo comparas con el más modo individual, pero me he reído a carcajadas con este modo, y ojalá haya más en el futuro. Del mismo modo, algunas pruebas penalizan en exceso que haya jugadores más "paquete". Por ejemplo, en el minijuego de las cebollas, jugando a dobles, si los dos jugadores fallan de manera consecutiva, supone volver a empezar desde el principio... Es la excepción en una selección que busca la diversión por encima de todo, ya sea en chaladuras como raquetas épicas, en el que debemos derrotar a grupos de enemigos para llegar hasta la princesa secuestrada o cupido explosivo, en el que debemos disparar flechas para destruir la estructura que protege una bomba (y que debemos hacerla explotar).

Por otra parte, dado que es un juego para la primera Switch (compatible con Switch 2, pero no con una edición específica para la nueva consola), no cuenta con opciones como GameShare para jugar cada uno en su propia Switch por streaming. Solo podrás jugar o en la tele, o modo sobremesa con cuatro mandos (un Joy-Con por jugador). El apartado audiovisual de Rhythm Paradise Siendo Rhythm Paradise Groove un juego que casi se puede jugar con los ojos cerrados, lo importante aquí es el sonido, y sigue siendo tan exquisito como siempre. Efectos, música, voces... todo está a un grandísimo nivel, y va a ser muy difícil que no acabes tarareando algunos de sus temas y repitiendo algunos sonidos y expresiones.

La buena noticia, al menos para mí, es que en esta ocasión permanecen los temas originales japoneses y no se han cambiado para la versión europea (algo que se hizo con otras entregas). Hay temas muy buenos, aunque no puedo entrar en detalles, ni autores... Por otra parte, Nintendo ha seguido el camino de Tomodachi Life: Una Vida de Ensueño, y cuenta con un "lector de pantalla" que reproduce todos los textos con una voz sintética bastante simpática, que termina sus frases con un "chimpón" (imagino que para avisar a los invidentes que pueden pulsar el botón para pasar a la siguiente frase). No sé si es una forma de ahorrarse el doblaje, porque aquí no podemos introducir texto como en el mencionado Tomodachi, pero en cualquier caso, puedes silenciarlo si te acaba cargando.

No ha sido mi caso, ni es tan insufrible como la flor parlanchina de Super Mario Bros. Wonder. Solo diré una cosa sobre el apartado gráfico: es quizá el mejor de toda la serie Rhythm Paradise. Mantiene el estilo cartoon tan simpaticote de las últimas entregas y, aunque no es que sea algo que te vaya a sacar los ojos de las órbitas, tiene algunos detalles chulos, como los "trucos" para ocultar algunas partes de la pantalla y entorpecer nuestro ritmo o algunas delirantes escenas, todo con unos diseños muy vivos, expresivos, coloridos y animados.

La opinión de Hobby Consolas de Rhythm Paradise Groove Como fan de la serie llevaba años esperando una nueva entrega de esta saga (no exagero si digo que era uno de mis juegos más esperados de 2026), y tras haberlo "reventado", Rhythm Paradise Groove no me ha defraudado ni un poquito. Sigue siendo esa chaladura a la que puedes jugar partidas rápidas de 5 o 10 minutos, y acabar dejando la consola con una sonrisa en la cara, a poco que lleves el ritmo en la sangre. Y tiene todavía más mérito que tras, cuatro entregas, y todas con una jugabilidad tan definida y acotada, siga siendo capaz de arrancar sonrisas, entretener y sorprender con unos minijuegos tan sumamente chiflados que derrochan una simpatía como no vas a ver ningún en otro lado, y que te recordarán tiempos pasados en los que tenían cabida juegos como el recordado Bishi Bashi de Konami. Pero, sobre todo, lo que más mérito tiene es que Nintendo siga apostando por conceptos tan únicos y marcianos como el de esta serie, en una época en la que la gran mayoría de los editores solo buscan amortizar sus grandes nombres, pero que aquí consigue distinguirse con una forma de diversión tan pura, simple e hipnótica, a la que es imposible decirle no... siempre que tengas un mínimo de ritmo en las venas.

Si no es tu caso, quizá no lo encuentres tan divertido. Valoración Nota 89 Rhythm Paradise Groove sigue fiel a su fórmula y presenta una nueva selección de chaladísimos minijiuegos, en los que el ritmo juega un papel central. No reinventa la rueda, pero la refina con modo cooperativo para cuatro, un modo RPG y más desbloqueables que nunca, que logran elevar a este juego de ritmo a un nuevo nivel. Y todo, manteniendo una simpatía que es difícil de ver hoy en día en un videojuego.

Lo mejor La enorme cantidad de pruebas y contenido. El multijugador cooperativo. Beatspell, el modo RPG, es más largo de lo que esperaba. La simpatía que derrocha.

Algunas canciones y efectos se pegan a lo bestia. El precio, 39,99 euros de lanzamiento. Lo peor A nivel mecánico no hay grandes novedades respecto a anteriores juegos. El sistema de medallas puede ralentizar un poco el avance en Beatspell y el desbloqueo de algunos contenidos extra.

Plataforma comentada: Nintendo Switch Lanzamiento 2-7-2026 Género Musical Compañía Nintendo Pegi +3 Número de jugadores 1 Multijugador 2 a 4 Idioma de los textos Castellano Idioma del audio Castellano Idioma de los subtítulos Castellano Redactor jefe Alberto Lloret es redactor jefe de Hobby Consolas desde 2019. Está especializado en videojuegos, hardware, retro y tendencias de la industria del videojuego, y coordina el vertical dedicado a videojuegos.