Bloomberg Línea — Una semana después de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, la cifra de muertos ascendió a 2.295, de acuerdo con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El doblete sísmico también deja un saldo de 11.267 heridos y 12.841 damnificados hasta la tarde de este miércoles. Aunque las autoridades venezolanas temen que la cifra de fallecidos incremente, razón por la cual acordaron con la ONU la adquisición de 10.000 bolsas para cadáveres, también confían en hallar más sobrevivientes en las labores de rescate, apoyadas por personal y equipos de 27 países. Rodríguez especificó que tras el doble terremoto del 24 de junio se han registrado 782 réplicas, cada vez con menos intensidad. “Así como ayer informamos que había disminuido la intensidad de esas réplicas, debemos informarles que hoy continúa ese proceso y hoy tenemos menor frecuencia en la aparición de réplicas”, sostuvo el asambleísta. “Eso quiere decir que el curso natural de este proceso pareciera conducir a que va disminuyendo la magnitud de esas réplicas”.
Ahondó, además, en la atención del sistema de salud a los afectados por los terremotos: 17.026 pacientes atendidos en hospitales, 4.565 hospitalizados y 13.942 con alta médica tras su evolución médica. Rodríguez no brindó un balance de los desaparecidos durante la tragedia. Sin embargo, en el sitio web Desaparecidos Terremoto Venezuela, los ciudadanos registran 40.092 personas sin contacto con sus familiares. Siete días de luto nacional en Venezuela La mandataria encargada de Venezuela, y hermana del presidente de la Asamblea Nacional, Delcy Rodríguez, decretó luto nacional por siete días a partir de este miércoles. “En homenaje a la memoria de las víctimas, he decidido decretar duelo nacional por siete días, a partir de las 6:00 p. m. de hoy”, expuso Rodríguez en Telegram. “Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos”.
El doblete sísmico, cuyo impacto todavía padecen los venezolanos, es la gran primera prueba política para Rodríguez, que asumió la presidencia del país sudamericano tras la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero. Mientras el gobierno de Rodríguez se apresura a rescatar a las víctimas, restaurar la infraestructura y asegurar la asistencia internacional, la oposición está organizando su propia operación de apoyo. Esto incluye la organización de la respuesta humanitaria y la creación de plataformas rivales para localizar a las personas desaparecidas y coordinar la ayuda. La forma en que Rodríguez gestione la crisis probablemente definirá el futuro de su administración, según Bloomberg.
Una respuesta eficaz podría ayudarla a consolidar su apoyo, mientras que una respuesta titubeante podría aumentar la frustración pública y fortalecer la oposición.