Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. PlayStation ha anunciado que dejará atrás el formato físico en 2028, un terremoto que tiene más implicaciones de las que parece, y es un giro desconsiderado con los coleccionistas. Cada día que pasa, tengo más claro que la industria del videojuego tiende a ser, por naturaleza, ingrata. Y hay muchos ejemplos, aunque últimamente los cierres de estudios y despidos al día siguiente de lanzar un juego -después de haberse dejado los cuernos en él-, son los más frecuentes.
El anuncio del fin del formato físico en PlayStation es solo otro ejemplo más. Sí, porque finalmente, PlayStation ha sido la primera en confirmar que a partir de 2028 dirá adiós a los discos en sus consolas. Y como ella es la única que puede "planchar" los discos de PS4 y PS5, eso quiere decir que nadie más podrá lanzar juegos físicos en sus plataformas. Da igual que seas Ubisoft, Electronic Arts o Rockstar.
Adiós a los discos. Es paradójico que venga de una compañía que usó el formato físico en PS4 como una de sus principales diferenciaciones respecto a su rival, Xbox One, en plena polémica por el sistema de licencias digitales. No es menos cierto que de aquellos tiempos, de aquella PlayStation "pre Jim Ryan", ya no queda casi nada... De hecho, ni Shuhei Yoshida ni Adam Boyes, quienes aparecían en el vídeo, están ya en la compañía.
Que PlayStation no produzca discos no solo va a generar un perjuicio en todo el ecosistema de tiendas, tanto físicas como digitales, sino en la diáspora de pequeños editores, como Meridiem Games y Tesura o, fuera de nuestras fronteras, LimitedRun, Super Rare Games o Red Art Games, que han cogido el testigo de lo que muchas compañías ya no quieren, producir el formato físico, pero sí ganar dinero con él. Y por no hablar ya de la preservación o el acceso en escuelas y universidades. Y es doblemente doloroso, e ingrato, que PlayStation quiera acabar así, de un plumazo, con el formato físico, cuando en otros medios siguen coexistiendo con el digital. Ahí están los vinilos, en pleno crecimiento, o los libros en papel (si te has pasado por la reciente Feria del Libro de Madrid habrás visto que siguen moviendo carros y carretas, con colas y masificación general) o la radio, que sigue ganando adeptos año a año.
Porque la gente tiene apego a esos formatos, igual que yo lo tengo a los juegos físicos. Queremos "tener", tocar, conservar, archivar y volver a usar lo que hemos comprado cuando queramos, sin necesidad de una conexión a Internet. ¿Es tan difícil de entender? No es incompatible que Bad Bunny tenga chorrocientos mil millones de reproducciones en Spotify con que menganito pueda tener el vinilo en su casa. Se trata de dar opciones al comprador, no quitárselas.
Con los juegos es lo mismo. Sí, llevamos lustros leyendo que lo digital gana terreno al físico año a año, y que en Estados Unidos es una tendencia que va todavía mucho más rápida. Pero no es menos cierto que los que seguimos comprando juegos en formato físico no somos una cifra marginal, no somos un 0,1% ni nada parecido que justifique que ya no merezca la pena el esfuerzo de lanzarlo físico. Y más en un año que, como acaban de revelar los datos de EE.UU., las ventas físicas han crecido un 3% respecto al año anterior.
Entonces, ¿estamos tontos? Como decía, este anuncio es un ejemplo más de la "ingratitud" general de la industria, en esta ocasión, contra los jugadores que, desde el primer día, comprando juegos físicos, hemos aupado a PlayStation al gigante en que se ha acabado convirtiendo. Primero, con los CDs de la primera PlayStation, luego con los DVDs de PS2, Blu-ray en PS3, PS4 y PS5, UMD en PSP, tarjetas de PS Vita... Muchos de los que compramos juegos físicos en la primera PlayStation lo seguimos haciendo en PS5.
No es menos cierto que la propia PlayStation ha desvirtuado lo que es un juego en formato físico, para ser exactos, desde la generación de PS3. Antes, un juego se lanzaba "completo", y no había opciones para actualizarlo. Con PS3 llegaron los parches, pero de primeras, no estaban el día de lanzamiento, y eran una opción por si aparecía algún fallo o recibía contenido adicional. Una "red de seguridad".
Desde la generación de PS4, lo normal es lanzar el disco con el juego sin terminar, a menudo con la advertencia de que es necesaria una descarga adicional y, de manera cada vez más frecuente, con parche de día uno para corregir 200 errores. De verdad ¿este es el mejor reclamo para comprar un juego en formato físico? Por eso digo que, entre todos mataron al formato físico y él solito se murió. Porque esto no deja de ser un paso más en un camino muy claro para desvirtuar el formato físico.
Algo que han intentado remediar compañías como las antes mencionadas (Meridiem y demás), con ediciones que por regla general suele contener toda la información en el disco o cartucho) y que justifican la existencia del formato físico. Lo que subyace, detrás de todo esto y como venimos anunciando los agoreros del formato físico, es quitar todo control al usuario final. Que no puedas prestar el juego cuando y como quieras, que solo seas dueño de una licencia que, oye, como el reciente caso de las películas, se puedan quitar en cualquier momento y aquí no pasa nada. Porque estás comprando eso, nada.
Aire. Una idea que no está en tu mano. Y ya ni entro a valorar que, no pocas veces, es más fácil encontrar el formato físico más barato que el digital. El día que se acabe, ya no tendrás esa opción, y el dueño de la plataforma fijará el precio que quiera, durante el tiempo que quiera, y sin tener por qué poner rebajas.
Quiero pensar que, en algún momento, la gente se pondrá en pie de guerra y protestará por este tipo de medidas, bien con acciones específicas, bien con sus decisiones de compra. Cadenas como GAME ya están poniéndose en marcha, algunos editores tampoco se resignan y la indignación de los usuarios es palpable. Habrá que ver si entre todos, se hace la presión necesaria para revertir la situación. O, si finalmente es algo irreversible, habrá que ver como responde la gente.
Quizá si pierden ese 10-15% de ventas que puede suponer el físico hoy en día (al menos en España), solo quizá, puedan entender que es una decisión errónea, sin fundamento y puramente económica, sin mirar por un sector de los usuarios finales que QUIERE seguir coleccionando juegos en formato físico. Y viendo el tratamiento que también recibe el formato físico por parte de Xbox, solo me viene a la cabeza el mensaje de auxilio que Leia grabó Obi-Wan en Star Wars: "Nintendo, eres mi única esperanza "(al menos, como coleccionista de videojuegos).