Expertos explican la razón del cielo rojo en Venezuela

Expertos explican la razón del cielo rojo en Venezuela

Bloomberg Línea — El cielo rojo que sorprendió a Venezuela antes de la noche del martes 30 de junio llevó a muchas personas a preguntarse si el fenómeno tenía relación con los recientes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, que afectaron al país la semana pasada y que dejaron cerca de 2.000 fallecidos, según los últimos recuentos. Sin embargo, especialistas explican que la coloración responde a un efecto óptico producido por la dispersión de la luz solar en la atmósfera. “Es un fenómeno bastante frecuente, que se conoce como arrebol o candilazo y ocurre prácticamente todos los días durante el amanecer y el atardecer, cuando las condiciones atmosféricas son favorables; lo que puede cambiar es su intensidad”, explicó a El Tiempo de Colombia Santiago Vargas Domínguez, doctor en Astrofísica y profesor del Observatorio Astronómico Nacional de Colombia. El experto indicó que los tonos rojizos y anaranjados son habituales cuando el Sol está cerca del horizonte, debido a la forma en que la luz atraviesa la atmósfera. “La luz del Sol contiene todos los colores”, explicó Vargas. “Durante el amanecer y el atardecer debe recorrer una mayor cantidad de atmósfera, por lo que los tonos azules se dispersan antes y predominan las longitudes de onda más largas, como el rojo y el naranja”. La intensidad del color depende de la cantidad de partículas suspendidas en el aire, como humedad, humo, aerosoles, cenizas volcánicas o polvo levantado por movimientos de tierra.

En el caso de Venezuela, Vargas señaló que “es posible que el polvo generado por los derrumbes tras el terremoto se haya sumado a otros factores atmosféricos, aumentando la intensidad del fenómeno. Además, las nubes altas pueden reflejar la luz rojiza y producir tonalidades moradas, como las observadas ese día”. Desde Venezuela, el meteorólogo Jorge Félix Hernández llamó a la calma a la población. “Esto no es ninguna señal de que vaya a ocurrir un terremoto, es un fenómeno óptico, meteorológico, nada que ver con los sismos”, dijo en un video en redes sociales, al tiempo de detallar los factores locales que confluyeron para generar el espectáculo visual. Según el meteorólogo, la dispersión de la luz del sol al oponerse sobre el horizonte se combinó con la nubosidad de una onda tropical y la presencia de polvo del Sahara en la zona. “Todo esto se combina y hace que tengamos estas nubes y esta coloración del cielo rojizo”, añadió.

En su publicación, Hernández también se refirió a la actividad sísmica actual, señalando que las recientes réplicas -como la de magnitud 4,6 registrada en las últimas horas- están asociadas a los sismos principales del 24 de junio, y afirmó que la posibilidad de un nuevo sismo superior a 7,0 grados en el país “se mantiene bastante baja”.